Antes de la entrevista

avatar

1000019258.jpg


A los 60 años es difícil encontrar trabajo, ya me lo habían advertido, pero el estrés Me estaba matando. De qué serviría llegar a la jubilación pocos años.

Los primeros tres meses fueron para recuperar un poco mi salud, estaba durmiendo poco más de dos horas en el último año de trabajo, de los primeros días después de mi renuncia seguía durmiendo las mismas dos horas hasta que un día colapsé y me quedé dormido por 72 horas aproximadamente, a partir de ahí empecé a dormir 4 horas diarias, nada mal en comparación a lo que estaba durmiendo antes.

Los días pasaban tranquilos, la intranquilidad llegó cuando caí en cuenta que pronto me quedaría sin dinero, ni hablar, después de 35 años de trabajo esos tres meses la vida, punto de empezar a buscar trabajo.

Justo como me lo advirtieron, encontrar trabajo a los 60 años era muy difícil, entero en un abrir y cerrar de ojos y no encontraba más que pequeños trabajos temporales muy poca paga hasta que un día descubrí una oferta que estaba un poquito arriba de las demás y para mi sorpresa, no ponían el límite de edad a los 40 años.

La entrevista de trabajo era a las 11 de la mañana, pero yo llegué desde las 9 para evitar quedar atrapado en el tráfico. Se trataba de un complejo industrial bastante grande árboles enormes, ciclopista y una gran cantidad de mesitas bajo las sombras de esos árboles. Llegar dos horas antes tal vez no sería bien visto, quiero mucho peor llegar tarde.

Me senté en una banca afuera de la oficina. Habían pasado si acaso 5 minutos cuando uno de los empleados me invitó a pasar a la sala de espera. Era la persona más amable que había conocido en mi vida, me mostró dónde se encontraban los baños, me mostró dónde se encontraba el comedor, la cafetería y las máquinas expendedoras. La sensación de espacio era muy grande, el techo estaba bastante más alto de lo normal y la iluminación era muy bueno, Yo traté de verme lo más profesional posible, pero mi estómago me traicionó y empezó a hacer ruidos suficientemente fuertes como para que el empleado los oyera.

-Parece que aún no ha almorzado-

Me dijo invitándome al comedor

-Oh no. Aún no soy empleado-

-No importa, Los visitantes también pueden hacer uso del comedor-

Para mi sorpresa tenían opciones para personas veganas y para diabéticos y la en general era deliciosa.

Esas dos horas de espera se fueron muy rápido ahora era el momento de la entrevista. Tal ves Ni me daría en el trabajo, menos ya había almorzado.


Historia corta y pintura

@saulos



0
0
0.000
5 comments
avatar
(Edited)

Una historia llena de realismo y un final que sin dudas fue muy agradable y con un pequeño toque de humor.

Gracias por compartir tu historia con nosotros.

Excelente noche.

0
0
0.000
avatar

Me alegra que te haya gustado. Saludos

0
0
0.000
avatar

Jajaja @saulos ! Muy creíble la historia pero lo mejor fue el final: almorzó gratis.

0
0
0.000