Ocio Pasivo, Pereza o Falta de Discernimiento -Contra Therians, Disfóricos Emocionales y Des-limitados: Servicio y Altruismo (ES/EN)

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Pixabay-Mskathrynne; editada en Paint

Un adolescente de 14 años arma un escándalo en su casa reclamando que le compren un disfraz de perro para ser paseado por las calles como una mascota; mientras, al frente de su casa, niños de la calle revisan la basura para ver qué encuentran para comer o vender.
Un ama de casa va a reclamar a la directora del colegio porque la maestra de su hijo de 10 años le llamó la atención por llegar tarde por tercera vez consecutiva, alegando que la educadora no puede reclamarle nada a su hijo, que es abuso de poder.
Dos vecinos, recién jubilados, que pelean constantemente por las hojas que caen en sus patios del árbol del otro, por la música a moderado volumen o por el ladrido del perro en la mañana temprano, han destruido su amistad de años…
Y así muchos casos más… Creo que son muchas las razones existentes para que estemos viendo estos casos -otros más extraños incluso-, pero una gran razón es el Ocio Pasivo. Perdemos mucho tiempo en las redes; se ha apoderado de nosotros una inacción crónica que lleva a considerar conductas modernas que deberían estar en tela de juicio o, porque simplemente, no nos estamos enfocando en construir y perfeccionar en lugar de creatividad en nuestras vidas.

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Pixabay-Pexels

Contra el ocio pasivo y la inacción

Aunque el diccionario de la lengua española RAE define el ocio como el tiempo libre que tenemos fuera de nuestras obligaciones y que lo utilizamos voluntariamente para descansar, para crear y para hacer cosas que nos den alegría y paz, mucha gente lo vive, pero en forma pasiva.

Es decir, sin ningún tipo de producción creativa.

Y es que existe el ocio activo, donde caminamos, pintamos, leemos… Y también el ocio creativo, donde inventamos, creamos o generamos algo, como una manualidad o una obra de arte.

Pero muchas personas en momentos no hacemos nada.

Así, gran parte del ocio se une a la pereza y no creamos nada positivo para el entorno ni para nosotros mismos.

Pero si el problema es ser o estar ocioso, como parte de nuestro descanso, una de las cosas que yo creo es que al menos nos alejemos un poco de las redes sociales y generemos algo que pueda ayudar a los otros con creatividad.

Pero cuando se trata de la pereza, es importante que observemos las emociones que estamos viviendo en ese momento, porque si es la apatía que define a la pereza, el problema es el estado anímico que puede llevar a la depresión.

Combatir esta pereza es reconocer cuáles son las variaciones en cuanto a actividad de nuestro día a día para ir introduciendo pequeñas actividades que nos ayuden, primero a nosotros mismos, como ejercicios y actos de ocio creativos y productivos.

Debemos listar pequeñas responsabilidades, comenzando por las propias de nuestro hogar, y también planificar momentos durante la semana para compartir con otros, que es una manera importante de ir venciendo la pereza.

El asunto es que cuando estamos activados no nos dejamos llevar por emocionalidades ni por las redes sociales que, aunque estemos descansando, siempre están con nosotros en nuestros inseparables teléfonos.

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Pixabay-Ninosouza

El servicio cura todo…

Y, si tengo que ser consecuente respecto a lo dicho de que creo firmemente que nos está matando el ocio pasivo que diluimos al justificar que estamos “revisando las redes sociales”, creo que el servicio es una respuesta determinante para acabar con esto.

El servicio es una parte importante de las actividades humanas para nuestro desarrollo.

Una madre presta su cuerpo para que otro ser humano venga al mundo; un hombre se vuelve un vigilante para que un ser humano aprenda a caminar sin golpearse tanto, o un adulto mayor sacrifica sus dolencias para cuidar al hijo de su hijo…

Es que el servicio sirve para nuestra salud y bienestar, e incluso para el éxito profesional y personal.

Además, permite reducir el estrés y mejorar la salud mental, aumentando nuestra felicidad, y es el respaldo de una persona que tiene una vida plena y saludable.

Cuando servimos a los demás, las hormonas como las endorfinas, que producen sensación de bienestar y euforia, o la dopamina, que nos da motivación y placer, o la misma oxitocina, que es la hormona de los vínculos que nos conectan con los otros y nos da confianza para interrelacionarnos, así como la misma serotonina, que mejora el estado de ánimo y aleja inexorablemente a la depresión, se elevan.

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Altruismo que eleva

En Cáritas de Monterrey nos recuerdan que el altruismo no se hace por satisfacción, sino para superar los cambios y por el sentimiento de apoyar a las poblaciones vulnerables, a las personas desprotegidas de la sociedad.

Que es servicio que nos ayuda a realizarnos personalmente y es agradecimiento que enaltece, por lo que la conexión con los otros, con Dios o con la concepción de una energía superior se desarrolla, lo que estabiliza y es simplemente espiritualidad.

Los voluntarios que trabajan en Caritas no pierden el tiempo, y logran desarrollar inevitablemente el nivel humano.

Y no tienes que ir muy lejos para hacerlo.

Responsabilízate por una de las tareas en tu hogar, escucha activamente a aquellos que viven cerca de ti que están solos o que son adultos mayores separados por la migración.

Únete a comunidades, en tu iglesia, en grupos de jóvenes para apoyar a personas que lo necesitan, comparte lo que tienes, como ha ocurrido con estos terremotos en Venezuela y en Colombia, cuando hemos tenido que crear muchos centros de acopio que aún están muy activos.

Genera en ti responsabilidad por tu comunidad y verás todas las acciones que existen en las que puedes servir y alejarte de la ociosidad y de las ideas repetitivas no filtradas por la ética o por el razonamiento lógico.

Sé que muchas veces nos eximimos de hablar de temas que puedan ofender a otros, pero estamos en un nivel de interrelación social con la globalización que es difícil no ofender a alguien con cualquier tipo de idea, con cualquiera.

Por eso es importante abordar valientemente temas incómodos (¿desde cuándo la verdad es cómoda para todos?), que ayuden al crecimiento, pues no podemos controlar lo que otros piensen; pero son temas que también contextualizan una gran realidad que hay que analizar por crecimiento personal y de la propia comunidad.

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Passive Leisure, Laziness, or Lack of Discernment—Against Therians, Emotional Dysphoriacs, and the Unrestricted: Service and Altruism

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Pixabay-Mskathrynne; edited in Paint

A 14-year-old teenager throws a tantrum at home, demanding that his parents buy him a dog costume so he can be paraded through the streets like a pet; meanwhile, in front of his house, street children rummage through the trash to see what they can find to eat or sell.
A stay-at-home mom goes to complain to the school principal because her 10-year-old son’s teacher reprimanded him for being late for the third time in a row, arguing that the teacher has no right to reprimand her son and that it’s an abuse of power.
Two neighbors, both recently retired, who constantly argue over leaves falling into their yards from the other’s tree, over music played at a moderate volume, or over a dog’s barking early in the morning, have destroyed their long-standing friendship…
And there are many more cases like these… I believe there are many reasons why we’re seeing these cases—and even stranger ones—but a major reason is passive idleness. We waste a lot of time on social media; we’ve been overtaken by a chronic inactivity that leads us to accept modern behaviors that should be called into question—or simply because we’re not focusing on building and improving our lives through creativity.

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Against Passive Leisure and Inaction

Although the RAE Spanish dictionary defines leisure as the free time we have outside of our obligations, which we voluntarily use to rest, create, and do things that bring us joy and peace, many people experience it—but in a passive way.

That is, without any kind of creative output.

There is such a thing as active leisure, where we walk, paint, read… And there is also creative leisure, where we invent, create, or produce something, such as a craft project or a work of art.

But many of us, at times, do nothing at all.

Thus, much of our leisure time is associated with laziness, and we don’t create anything positive for those around us or for ourselves.

But if the issue is being idle as part of our rest—one thing I believe is that we should at least step away from social media for a bit and create something that can help others through creativity.

But when it comes to laziness, it’s important to observe the emotions we’re experiencing in that moment, because if apathy is what defines laziness, the problem is the emotional state that can lead to depression.

Combating this laziness means recognizing the variations in our daily activities so we can gradually introduce small activities that help us—first and foremost, ourselves—such as exercise and creative, productive leisure activities.

We should make a list of small responsibilities, starting with those related to our home, and also set aside time during the week to spend with others—which is an important way to gradually overcome laziness.

The point is that when we’re active, we don’t let ourselves be swept away by our emotions or by social media, which—even when we’re resting—is always with us on our ever-present phones.

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Pixabay-Ninosouza

Service heals everything…

And, if I’m to be consistent with what I’ve said—that I firmly believe passive leisure is killing us, even as we downplay it by justifying that we’re “checking social media”, I think service is a decisive solution to put an end to this.

Service is an important part of human activities for our development.

A mother offers her body so that another human being can come into the world; a man becomes a mentor so that a child can learn to walk without falling so often; or an elderly person puts aside their own ailments to care for their grandchild…

The fact is, service benefits our health and well-being—and even our professional and personal success.

Furthermore, it helps reduce stress and improve mental health, increasing our happiness, and is the foundation of a fulfilling and healthy life.

When we serve others, hormones such as endorphins—which produce feelings of well-being and euphoria—or dopamine, which gives us motivation and pleasure; oxytocin, the “bonding hormone” that connects us to others and gives us the confidence to interact; and serotonin, which improves mood and inexorably wards off depression—all rise.

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Altruism That Uplifts

At Caritas de Monterrey, we are reminded that altruism is not done for personal satisfaction, but to overcome challenges and out of a desire to support vulnerable populations—those who are marginalized by society.

It is a form of service that helps us find personal fulfillment and a sense of gratitude that uplifts us, thereby fostering a connection with others, with God, or with the concept of a higher power—a connection that brings stability and is, quite simply, spirituality.

The volunteers who work at Caritas don’t waste time, and they inevitably grow as human beings.

And you don’t have to go very far to do it.

Take responsibility for one of the chores in your home; actively listen to those living near you who are alone or who are older adults separated by migration.

Join communities—in your church, in youth groups—to support people in need; share what you have, as has happened with these earthquakes in Venezuela and Colombia, when we’ve had to set up many relief centers that are still very active.

Cultivate a sense of responsibility for your community, and you’ll see all the ways you can serve—and move away from idleness and repetitive ideas that aren’t filtered by ethics or logical reasoning.

I know that we often avoid discussing topics that might offend others, but with globalization, we’re at a level of social interaction where it’s hard not to offend someone with any kind of idea—no matter who it is.

That’s why it’s important to courageously address uncomfortable topics—after all, since when has the truth ever been comfortable for everyone?—that foster growth, since we can’t control what others think; but these are also topics that put a broader reality into context, one that must be analyzed for the sake of personal growth and the growth of our own community.

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  • Barras separadoras y logo de English, creadas y editadas en Paint.
    Separator bars and English logo, created and edited in Paint.

  • Banner personalizado de @emiliorios realizado en Paint, con vectores de:
    Custom banner by @emiliorios made in Paint, with vectors of:
    Pixabay-HonyKunst

  • Imagen de agradecimiento, tomando el logo de nuestra comunidad y editada en Paint, de:
    Thank you, image, taking our community logo and edited in Paint, by:
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  • Logo de la comunidad utilizado en las imágenes, de:
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me hizo bien leer esto hoy, justo lo necesitaba.

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Hola amigo @cyclope
Ojalá que también pueda generarse una publicación sobre esto desde tus perspectivas, experiencias o vivencias.
Un abrazo grande.
Me alegro mucho.

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¡Felicidades! Esta publicación obtuvo upvote y fue compartido por @la-colmena, un proyecto de Curación Manual para la comunidad hispana de Hive que cuenta con el respaldo de @curie.

Si te gusta el trabajo que hacemos, te invitamos a darle tu voto a este comentario y a votar como testigo por La Colmena.

Si quieres saber más sobre nuestro proyecto, te invitamos a acompañarnos en nuestro servidor de Discord.


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Le agradezco mucho a todo el equipo de @la-colmena y al de @curie por el apoyo que nos da a los creadores hispanohablantes.
Siempre es un gusto recibir sus menciones.

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Sería muy bueno que el mensaje llegara a muchos. No se si tienes cuentas en otras redes pero tu publicacion vale la pena.
Adaptarla al ritmo de cada red social en la que se pueda colocar estaría dando la posiblidad de ser leída y recepcionada por un grupo y asi comentada en casa o lugares de trabajo y llegar de esa forma a mas personas.
Muy bueno amigo @emiliorios.
Un abrazo.

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Hay mucho contenido en #Hive que deberíamos pasar por las redes para generar consciencia y cambios conductuales.
Voy a ir creando publicaciones sobre esto en mis redes; aunque las visito poco.
Gracias, @camelia28 por estar siempre; bendiciones.

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Las pantallas + el contenido que proporciona es igual a dopamina en exceso. Literalmente, es como matar la dopamina del cerebro ofreciéndole de más. Y eso le está sucediendo a mucha gente, no solo a los jóvenes. La virtualidad ha hecho que nos volvamos más dependientes de la tecnología y que, a su vez, nuestro cerebro produzca menos dopamina por esa sobreestimulación de la recompensa. Por eso es importante poner límites, horarios más que todo para no perder el tiempo ni generarnos más apatía. Pienso que ese es el trasfondo de ese ocio masivo de ocupar horas en ver redes sociales, en vez de realizar alguna actividad que sí cumpla con ese "ocio" sano y real de descansar la mente haciendo algo creativo y útil. Excelente publicación como siempre @emiliorios 🤗 y me diste una idea para hablar del tema. Saludos.

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Desde mi perspectiva, considero que no todos nacemos con la misma vocación de servicio, y eso es válido. Mi filosofía se basa en que, para estar bien con el mundo, primero debo estar bien yo y asegurar el bienestar de mi familia. Creo firmemente en ayudar cuando se puede, pero bajo la premisa de que 'lo que haga la mano derecha, no tiene por qué saberlo la izquierda'. Entiendo que cada quien tiene su forma de actuar, y la mía es transmitir paz a través del ejemplo y el respeto, sin imposiciones. Un saludo.

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Hola @emiliorios. Completamente de acuerdo, el ocio pasivo genera conflictos tanto internos como externos, de pronto surgen problemas donde no los hay, ponemos la atención en lo que pudiera ser irrelevante..., la falta de propósito crea un vacío que no favorece a adie. saludos.

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Congratulations @emiliorios! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)

You received more than 160000 upvotes.
Your next target is to reach 170000 upvotes.

You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
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Thanks a lot, @hivebuzz team!

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All good @emiliorios! You are a true inspiration for Hive! Keep going and reach your new target!

BTW, help us keep the fun and badges coming for the Hive community. Check out our proposal and consider supporting it.
All you need to do is to click on the "support" button on this page: https://peakd.com/proposals/331.
Thank you!

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Mmm... los niños que crecen sin límites claros tienden a desarrollar un sentido de merecimiento y a cuestionar cualquier autoridad, incluida la de un maestro. Eso no depende de cuánto tiempo pasen en redes sociales, sino de cuánto se les ha enseñado a tolerar esos límites. El caso de los vecinos jubilados no encaja con esa explicación ni con la tuya, porque ahí no veo ocio pasivo, sino un conflicto de convivencia que probablemente existía antes de la jubilación y que el tiempo libre solo hizo más visible.
Tendríamos que esperar a que el servicio resolviera los tres casos por igual, pero creo que sería difícil ver cómo el voluntariado corrige un patrón de crianza ya instalado en alguien de 40 años. El ocio pasivo quizá agrave algunos síntomas, pero como causa creo que explica menos que la falta de límites y los conflictos de convivencia preexistentes.
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Mmm... children who grow up without clear limits tend to develop a sense of entitlement and to question any authority, including a teacher's. That doesn't depend on how much time they spend on social media, but on how much they've been taught to tolerate those limits. The case of the retired neighbors doesn't fit that explanation or yours, because there I don't see passive leisure, but rather a coexistence conflict that probably existed before retirement and that free time only made more visible.
We would have to wait for the service to resolve all three cases equally, but I think it would be hard to see how volunteering corrects a parenting pattern already established in someone who is 40 years old. Passive leisure may aggravate some symptoms, but as a cause I think it explains less than the lack of limits and pre-existing coexistence conflicts.

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Si los vecinos pudieran centrarse ne actividades como el servicio, dejarían de ser tan "sensibles" a las situaciones de convivencia.
Así veo este caso yo.
Pero claro está, hay múltiples interpretaciones, razones y situaciones que pueden subyacer a este problema, por eso estamos generando tema para que podamos comentar y dar herramientas.
Por ejemplo, me gusta mucho esto que had escrito aquí:
...sería difícil ver cómo el voluntariado corrige un patrón de crianza ya instalado en alguien de 40 años.·
Yo también pienso que es así.
Pero esto nos está diciendo que hay que corregir patrones de conducta pronto a nivel familiar.
Muy buuen comentario mi amigo Richard; mil gracias.
Bendiciones, @richard-mvm

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Hola, creo que el ocio que nos lleva a crear o a estar en lugares con personas, como una piscina, dibujar, pintar o participar en grupos, es una manera más de conectar con personas reales. Y, pues, creo que disminuir el tiempo en las redes sociales para conectar con otras personas sería beneficioso para uno mismo. ¡Saludos, Emilorios!

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¡Hola, estimado @emiliorios! Antes que nada, un saludo muy cordial y mi más sincera felicitación por esta publicación tan aguda que has compartido. Como siempre, logras dar en el centro de cuestiones que deberían incomodarnos a todos, abordando ese ocio pasivo que tan bien caracterizas, ese en el que no hacemos nada que realmente aporte a nuestro crecimiento personal o al bien común, y que está tan íntimamente ligado a la pereza y a esa apatía que, como bien dices, puede conducir a más apatía, en un círculo vicioso que nos va adormeciendo como sociedad.

Me detuve especialmente en los ejemplos que trajiste, porque son un termómetro perfecto del momento que atravesamos. Ese adolescente de 14 años exigiendo a gritos un disfraz de perro para comportarse como tal en la calle, mientras en otro lugar del mundo niños de su misma edad buscan en la basura algo que les permita sobrevivir, es una juxtaposición que debería helarnos la sangre. Y no puedo evitar decirlo desde mi formación como psiquiatra y desde el más elemental sentido común: concebir esa actitud como un "derecho" o una "libertad" no es más que relativizar lo patológico y negar el papel irremplazable de la ciencia y de los valores que sostienen una civilización.

También me llamó mucho la atención el caso de esos vecinos que rompen una amistad de años por hojas de árboles o por ladridos, y el de esa madre que va a quejarse con el director de la escuela porque la maestra le llamó la atención a su hijo de 10 años por llegar tarde tres días consecutivos, y ella considera ese requerimiento nada menos que "abuso de poder". ¿En qué momento normalizamos que cualquier límite o llamado de atención se viva como una agresión? Eso no es más que el síntoma de una sociedad que ha confundido la libertad con el capricho, y que ha perdido la capacidad de ceder, de dialogar y de entender que la convivencia exige renuncias y responsabilidades compartidas.

Y qué decir de la gran paradoja de nuestra época: la hiperconectividad que nos prometió unirnos y lo que ha hecho es aislarnos más. Las redes sociales, usadas con medida, son herramientas útiles, pero cuando absorben nuestro tiempo libre y nuestro ocio, nos roban lo esencial: el contacto cara a cara, el silencio compartido, la mirada cómplice. Porque la socialización no es un complemento en la vida humana, es el mecanismo que nos hizo humanos; sin ella no hay lenguaje, no hay pensamiento, no hay empatía ni compromiso social. Y cuando la apatía se instala, cuando la indiferencia por el otro se vuelve la norma, estamos facilitando, por más hiperbólico que suene, nuestro propio fin como civilización.

Así que gracias, querido @emiliorios, por regalarnos estos temas que nos obligan a repensarnos ontológicamente, a mirar nuestro mundo aquí y ahora con ojos críticos y, sobre todo, a recordarnos que el ocio activo, creativo y solidario es un acto de resistencia contra la banalidad. Sigamos alzando la voz para que no se pierda el sentido común ni la escala de valores que nos permite vivir en sociedad. Un fuerte abrazo, amigo.

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