Relato: Conexión (VI)

in hive-174683 •  2 months ago 


Parte Uno 


Parte Dos 


Parte Tres 


Parte Cuatro 


Parte Cinco

Fuente: Pixabay

Con una vela en mano, Clarissa observó los títulos de los libros que estaban en el mueble. Algunos tenían nombres raros, quizás escritos en otro idioma. Uno en particular llamó su atención: La República, de un tal Platón. “¿Será una novela?”, pensó mientras tomaba el volumen; asentó la vela en la messa del escritorio y, sentándose en la silla, abrió el tomo y empezó a leer la primera página.  

Mientras tanto, al otro lado de la pieza, Hvitserk leía atentamente la carta que le había enviado su amigo James Tourville a través de John Belford, otro amigo suyo.  

Con todo lujo de detalles, Tourville reportaba los pormenores de los acontecimientos en la residencia de la familia Howe. La furia por parte del patriarca fue tan grande que prohibió severamente a Marianne Lansbury no tener contacto alguno con la pequeña Anne; así mismo, el patriarca mandó a llamar con urgencia al jefe de la familia Harlowe, John. Éste acudió en compañía del teniente James Morden, nieto sobrino por parte de su hermana; ahí, el capitán Howe y el propio Tourville les informaron sobre lo ocurrido.   

Morden partió de inmediato a la residencia de los Harlowe para informar a los demás miembros sobre la situación. No evitó imaginarse el mohín de James Harlowe Hijo, quien de seguro terminaría por acusarle de seducir a su hermana pequeña y buscar con ello una excusa para saldar cuentas por una vieja riña. 

Terminando de leer la carta, se levantó y, decidido, se dirigió hacia donde se encontraba la niña.   

Era imperativo evitar que Clarissa fuese culpada de algo que no ha hecho, especialmente si la acusación provenía de alguien como el hijo mayor de James Harlowe Senior, quien era muy dado a lanzar acusaciones con base en sus propios prejuicios. De ser posible, evitaría que la niña fuera sometida a un examen para comprobar si su virtud seguía intacta, pues era tanto como humillarla.  

Por otro lado, estaba considerando si utilizar su habilidad natural para cuidar de ella hasta su edad casadera o enviar a alguien de confianza a hacer ese trabajo. En el burdel de Lenora, a donde habían llegado antes, Hvitserk comprobó que Clarissa era en efecto una damphir, uno de los dos híbridos vampíricos que se mezcla fácilmente con los seres humanos, haciéndole difícil de detectar. Había bastado con cortarle la palma de su mano a una de las chicas humanas de Lenora para descubrirlo.  

 Por lo poco que la niña había balbuceado entre el shock y las lágrimas, se enteró de que bebía mucho jugo de tomate cuando era una niña pequeña; su abuelo pedía a una cocinera recién fallecida, la señora Bronson, de que le diera todas las mañanas jugo de tomate antes del desayuno. Aquella práctica se llevó a cabo durante los primeros cinco años de vida, el período establecido para alimentar constantemente a un damphir y fortalecer su salud. Aquella anécdota le dio a Hvitserk una primera pista sobre qué lado de la familia probablemente tenga ascendencia vampírica.  

Sonrió cuando entró a su despacho. Clarissa estaba sentada en el escritorio leyendo ávidamente a Platón, de cuya obra se había devorado la mitad.   

-Una de sus mejores obras –dijo. 

Clarissa levantó la mirada un momento antes de volver a su lectura. 

-Es interesante… Este Sócrates parece una persona muy sabia.

-Sócrates fue en efecto uno de los filósofos más sabios de toda Grecia. Platón fue uno de sus alumnos más conocidos.  

-Oh… No recuerdo si mi abuelo tiene este libro en su biblioteca; cuando vaya a su casa mañana, lo buscaré y lo terminaré de leer. Realmente me ha cautivado.  

-Me alegro de ello. Es más, ¿por qué no te lo llevas? 

-¿Qué? Señor Lovelace, no creo que mi familia me lo permita. Además, no quiero meterle en problemas con mi hermano. 

-Tu hermano ni nadie tiene que enterarse si tú no quieres. ¿Tienes a alguna doncella de confianza? Ella me lo podría traer y yo le puedo entregar otro tomo. Además, me interesa saber tu opinión al respecto e incluso podría recomendarte otros autores. 

Clarissa pensó por un momento en la propuesta de su anfitrión. Éste generosamente le estaba prestando un libro que le había gustado bastante. ¿Sería indecente intercambiar correspondencia con el hombre que le había salvado la vida en el absoluto secreto? 

Authors get paid when people like you upvote their post.
If you enjoyed what you read here, create your account today and start earning FREE STEEM!
Sort Order:  

@tipu curate

Upvoted 👌 (Mana: 10/15 - need recharge?)

¡Muchas gracias por su apoyo, @victartex y @tipu!

¡Muchas gracias, @simon.bolivar!