Iniciativa del mes/Vivir ligera de equipaje (Esp/Eng)

¡Hola!
Esta iniciativa del mes, en la comunidad Hive Argentina, relacionada con el "Día de usar menos cosas", que se celebra cada tercer jueves de noviembre, me animé a participar porque considero que es un tema que tiene un gran impacto no solo en cada persona sino también en la sociedad y en la conservación de los recursos de nuestro planeta.

Respetando la opinión de otras personas creo que la sociedad nos ha llevado a un muy alto nivel de consumo de cosas que pueden tener o no ninguna o muy poca importancia desde el punto de vista de su uso. Por supuesto considerando importante la satisfacción de las necesidades para el bienestar material y espiritual de las personas.
Durante los años vividos es casi imposible no ir acumulando objetos y muchos de ellos con un gran valor sentimental, pero creo que si lo analizáramos mejor nos daríamos cuenta que muchas de estas cosas al final no se usan y además de ocupar espacio en nuestro hogar también lo hacen en nuestras emociones.
Aunque no me gusta ir en la vida con mucho peso, el hecho de tener una familia numerosa ha requerido comprar objetos útiles para todos, que se han ido acumulando porque con el paso de los años y los cambios en la familia pasaron a ser poco utilizados.
En los últimos años he tenido que liberarme de muchas cosas porque ya no vivo con mis hijos, con la excepción de mi hija mayor. Y he comprendido que:
<Mientras menor es la carga mayor es la libertad de movimiento.

No soy una persona que compre compulsivamente, creo que si tengo que definirme en relación a como me gusta vivir y el espacio donde vivo diría que tiendo a ser minimalista, es decir la menor cantidad de objetos posible. Lo que si me gusta tener son plantas, pero estas no las considero como objetos. Los libros aún cuando algunos estan bastante viejos, no me atrevo a botarlos.
Los libros, revistas y papeles son los objetos que mas he acumulado en mi vida.
foto propiaTambién he cambiado en relación a las características de los objetos, si tengo que comprar algo que necesito, escojo los mas pequeños y livianos posible y que sean fáciles de transportar.
Esto tiene que ver con algunos traumas que he tenido cuando nos hemos mudado. Lo que cuesta subir unos muebles pesados por doce pisos o una nevera de dos puertas que tuvimos que subir hasta un noveno piso por el ascensor, expuestos a que los inquilinos del edificio nos reclamaran y por eso tuvimos que hacerlo a escondidas a altas horas de la noche, aún teniendo el permiso del condominio. Todo un estrés.
Ahora los escojo no solo por su calidad sino también los mas funcionales y livianos.

Cada año por estas fechas hago limpieza en el hogar. Los objetos son energía y me libero de aquellos que he ido guardando, para así poner la energía en movimiento.
Lo mejor que he podido hacer es regalar lo que ya no se usa. Por ejemplo la ropa y los zapatos que estan en buenas condiciones y que otras personas puedan necesitar. Igualmente los libros y textos escolares que usaron mis hijos en la escuela y el bachillerato, los he donado para otros niños y me he quedado con algunos libros de cuentos, porque tienen un gran valor sentimental, además de mis libros que guardo como un tesoro.
Foto propiaMuy pocas veces compro cosas por impulso, generalmente compro lo que necesito. Pero a veces me pasa sobre todo con la comida, que me provoca algo sabroso y me salgo de la lista que he hecho, pero es algo que me satisface y me hace sentir bién y no tengo ningún sentimiento de culpa por eso. Porque esto es un placer que me estoy dando, que me merezco y no lo considero un despilfarro.

Tomar consciencia de que algunos gastos son innecesarios nos ayuda a no dejarnos llevar por el consumismo. Y en esto influye la conexión emocional con el producto, el objeto o la marca. En algunos momentos ese deseo de comprar compulsivamente esconde detrás algunos traumas.
Comprar cosas u objetos que no son útiles y en muchos casos son dañinos para la salud, es una respuesta a una publicidad que se basa en generar emociones. Comprar un objeto y cambiarlo o botarlo en poco tiempo aún teniendo utilidad es un caso extremo del consumismo.
💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸
Agradezco mucho que hayan llegado hasta acá y cualquier comentario será bién recibido. Este es el enlace por si se animan a participar. Invito a mis amigas @katleya y @maxjulisgf

This month's initiative in the Hive Argentina community, related to "Use Less Stuff Day", celebrated every third Thursday in November, is a topic that I believe has a major impact not only on each individual but also on society and the use of our planet's resources.

While respecting other people's opinions, I believe that society has led us to a very high level of consumption of things that may or may not be of any importance from the point of view of their use. Of course, this is without considering people's material and spiritual well-being needs.
Over the years, it is almost impossible not to accumulate objects, many of which have great sentimental value, but I believe that if we analyzed it better, we would realize that many of these things are ultimately not used and, in addition to taking up space in our homes, they also take up space in our emotions.
Although I don't like to go through life carrying a lot of weight, having a large family has required me to buy useful objects for everyone, which have accumulated over the years and, with changes in the family, have become little used.
In recent years, I have had to get rid of many things because I no longer live with my children, with the exception of my eldest daughter.
And I have realized that the lighter the load, the greater the freedom of movement.

I am not a compulsive buyer. I think that if I had to define myself in terms of how I like to live and the space where I live, I would say that I tend to be a minimalist, that is, I like to have as few objects as possible. What I do like to have are plants, but I don't consider them objects, and books.
I think books, magazines, and papers are the objects I have accumulated the most in my life.
foto propiaI have also changed in relation to the size of objects. If I have to buy something I need, I choose the smallest and lightest possible, so they are easy to transport.
This has to do with some traumatic experiences I've had when we've moved. It's hard work carrying heavy furniture up twelve flights of stairs or a double-door refrigerator that we had to carry up to the ninth floor in the elevator, exposed to complaints from the building's tenants, which is why we had to do it secretly late at night, even though we had the condominium's permission. It was very stressful.
Now I choose them not only for their quality but also for their functionality and lightness.

Every year, I clean out the things I've been storing, and the best thing I've done is give away what I no longer use. For example, clothes and shoes that are in good condition and that other people might need.
Likewise, I've given away the books and textbooks my children used in school and high school to other children, and I've kept some storybooks because they have great sentimental value, in addition to my books, which I treasure.
Foto propiaI very rarely buy things on impulse; I usually buy what I need. But sometimes, especially with food, I see something tasty and I stray from the list I've made, but it's something that satisfies me and makes me feel good, and I don't feel guilty about it. Because this is a pleasure I'm giving myself, which I deserve, and I don't consider it a waste.

We are aware that some expenses are unnecessary when we don't get carried away by consumerism. And this is influenced by the emotional connection with the product, the object, or the brand. Buying things or objects that are not useful and in many cases are harmful to our health is a response to advertising.
Buying an object and changing it or throwing it away in a short time, even though it is still useful, is an extreme case of consumeri
💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸💸
I am very grateful that you have come this far, and any comments will be welcome.

La imágen de la presentación la edite en Canva con una fotografía de Alex P. de Pexels.
Translated with DeepL.com (free version)
Este post ha sido votado y curado por el equipo Hive Argentina | Participa en nuestro Trail de curación.
Únete a nuestro Trail Aquí.
Puedes hacerlo también en nuestros enlaces preconfigurados de Hivesigner:
Muchas gracias por el apoyo @hiveargentina 😘
Es normal sentir apego por algunos objetos, pero mientras no sea todo lo que está en casa, creo que no está mal conservarlos.
Esta publicación ha sido valorada por @mamaemigrante como curador embajador para el proyecto @hispapro
Agradecida por el apoyo y por el comentario. Asi es, podemos dejar atras muchas cosas.
Saludos @hispapro.amb 😘✨️
Definitivamente, uno a lo largo de los años va acumulando cosas. Lo importante creo es, ser consciente de lo que verdaderamente tiene que quedarse lo que debe partir.
Gracias por prenderte a la iniciativa.
Saludos.
Muchas gracias @palabras1 por tu comentario.
Saludos y bendiciones