Divagaciones 012: ¿El tiempo como vehículo o como destino? Reivindicando la lentitud.

in GEMS2 months ago (edited)

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Preparo un café para cenar, y me tomo mi tiempo. Pongo un filtro nuevo en la cafetera y cuido de no pasarme de café para que no quede demasiado amargo. Luego decido si endulzarlo con miel, azúcar morena u hojas de stevia molidas.

Me decido por el azúcar morena, y a última hora decido agregarle también canela en polvo para darle un sabor un poco diferente. Siento el olor del café y empiezo a disfrutarlo desde ese momento. De hecho lo estoy disfrutando desde antes, desde que decidí hacerlo para cenar acompañado de pan dulce que me quedó de ayer.

Cuando el café está listo, rebano los panes y los sirvo en un plato, y me dispongo a cenar disfrutando cada bocado casi como si fuera un ritual. Remojo cuidadosamente cada pedazo de pan en el café, justo el tiempo necesario para que absorba parte de este, pero sin perder la consistencia. Cuido que no colapse sobre si mismo y se hunda hasta el fondo de la taza como si fuera el Titanic.

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Al terminar, lavo los platos y miro el reloj. Ha pasado poco más de media hora, desde el momento en que me levanté a preparar el café, hasta que puse el plato recién lavado en el escurridor, y limpie la cocina. Poco más de media hora que he disfrutado intensamente, gracias a un simple café y un par de panes que ni siquiera son de hoy.

Esta experiencia cotidiana, vuelta en cierto sentido, extraordinaria, es un ejemplo de lo que ahora llaman el Nowness, que dicho de manera sencilla es el disfrute del momento, del ahora. El Nowness es una tendencia, una más, que reivindica la lentitud, y una valoración del tiempo diferente, así como lo hacen otras como la del Slow Food, por ejemplo, que es lo contrario a la comida rápida.

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Y es que el disfrute del ahora y de la lentitud como una virtud, son algo que la tecnología contemporánea nos ha arrebatado con su divinificación de la velocidad. Ahora todo es rápido por default, incluídas las relaciones humanas; y no hay mejor ejemplo de ello que redes sociales como Tinder.

Otro ejemplo es Twitter, que hasta hace poco te obligaba a no "perder tiempo" escribiendo de más, y solo te daba 140 caracteres de espacio para cada publicación. Actualmente ha duplicado el espacio a 280 caracteres.

Creo que hemos pervertido o tergiversado el sentido del tiempo en la sociedad moderna, y vemos lo rápido como bueno, y lo lento como malo. La velocidad se ha vuelto una virtud necesaria, cuando no indispensable. Pero creo que estamos pagando un precio alto por ello.

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Prueba de ello es la disminución de los índices de natalidad en países europeos y en Japón, y la crisis que atraviesan las nuevas generaciones para relacionarse afectiva y emocionalmente con los otros. Vivimos los inicios de una crisis de la soledad en la vida real, a la par que estamos inmersos en la hipercomunicación en lo virtual.

Si bien no podemos en lo individual lograr grandes cambios visibles en lo general a nivel sociedad, si podemos hacer cambios personales para minimizar el impacto de este entorno en nosotros.

Podemos dejar de "jugar a las carreritas" en nuestra vida. Dejar de preocuparnos tanto por el tiempo, y disfrutarlo en vez de verlo como un vehículo, como una inversión. Abandonemos frases como "cuando me gradúe haré tal o cual cosa", "cuando me jubilé podré hacer esto o aquello" y un tristemente largo etcétera.

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Vivimos pensando que tenemos todo el tiempo del mundo, y sacrificamos el disfrute del presente por un futuro que no sabemos si tendremos, y si lo tenemos puede que al final no lo disfrutemos tanto como esperábamos. Más de un millonario puede dar fe de ello, así como muchas personas que podrían considerarse sumamente exitosas en su campo.

Te invito a disfrutar cada momento de tu vida, y te des tiempo para darte tiempo. Va siendo hora de disfrutar el tiempo en vez de usarlo de moneda de cambio. Porque si lo hacemos estamos lanzando esa moneda al aire, y puede que al final no caiga la cara que esperamos, y habremos perdido la apuesta, la única que teníamos, la de nuestra vida.


©bonzopoe, 2021.

Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.


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