The street of blood (story) / La calle de la sangre (relato)

in Cervantes3 months ago (edited)

Dear friends of Hive:

On this occasion I would like to share with you a short story, inspired by a painting by the English painter Marianne North.

I hope you enjoy it.

Estimados amigos de Hive:

En esta ocasión les comparto un breve cuento, inspirado en un cuadro de la pintora inglesa Marianne North.

Espero lo disfruten.

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Fuente

The street of blood / La calle de la sangre

José, a botanist with a lot of academic experience, was happy to arrive in London. His university approved the project to take courses on seeds that would help him complement his postdoctoral thesis. He had many years behind him the idea of getting to know the Royal Botanical Gardens of Kew, because being there is the dream of every botanist dedicated to research.

After settling in his hotel, he had a light dinner and went up to his room with a great desire to sleep. He had to get up very early, because the next day Roberto, a great friend of his who had been living in London for many years, would pick him up and take him for a walk to the gardens of Kew to get used to the space where he would study. He fell asleep very quickly, tired from the trip, but after 12 o'clock he woke up thinking about the strange dream he had just experienced.

Jose found himself in the middle of a chaotic street, a makeshift market, with people going around offering products for sale. From his clothes, which were different from his own, he knew that he did not belong there, that they did not speak the same language, that this was an ancient time. Almost all of them wore turbans and large cloth gowns, which looked like cloaks. The women were practically all covered up.

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Dodging vendors, he looked among the people for someone who could help him understand what he was doing there, in the midst of that din. He took several steps and found no one to help him. He felt lost when suddenly an Indian man pulled his arm and said, in perfect English, "I know you want to know where you are now. This is the street of blood. Here you belong."

Jose woke up scared. He could not fall asleep again. All he could think about was that strange dream. Relating the name of the street to what gave it that name worried him greatly.

The day dawned and the day arrived when he would be in the largest seed bank in the world for the first time. He and Roberto took the District train line - heading southwest from London - and then got off at the Richmond Branch. Once at the Gardens facility, Jose was very happy and did not think about his dream. He enjoyed every detail his friend described to him. They stopped in front of the ten statues called "The Queen's Animals" and there Robert told him that each one of them represented the lineage of Queen Elizabeth II.

Later, the walk took them to the Marianne North Gallery. José enjoyed each of the works on display. But he almost fainted in front of one of the paintings of the famous painter. He scrutinized every detail of the painting and recognized people, buildings, colors. He could not believe it. He couldn't believe that the street painted there was the same as the one in his dream. He knew of the existence of the painting but had not detailed it before. It is entitled 'The Street of Blood', and dates from 1880.

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<Relato original:

José, botánico de mucha experiencia académica, estaba feliz de llegar a Londres. Su universidad aprobó el proyecto para tomar cursos sobre semillas que le ayudarían a complementar su tesis postdoctoral. Tenía muchos años tras la idea de conocer los Reales Jardines Botánicos de Kew, pues estar allí es el sueño de todo botánico dedicado a la investigación.

Después de instalarse en su hotel, cenó algo ligero y subió a su habitación con muchas ganas de dormir. Debía levantarse muy temprano, pues al día siguiente lo recogería Roberto, gran amigo suyo instalado en Londres desde hacía muchos años, quien lo llevaría de paseo a los Jardines de Kew para que se fuera habituando al espacio donde estudiaría. Se durmió muy rápido, cansado por el viaje, pero pasadas las 12 se despertó pensando en el extraño sueño recién experimentado.

José se vio en medio de una caótica calle, un mercado improvisado, con personas que iban de un lado a otro ofreciendo productos para la venta. Por su indumentaria, distinta a la suya, supo que él no pertenecía a ese lugar, que no hablaban su mismo idioma, que se trataba de una época antigua. Casi todos llevaban turbantes y amplias batas de telas, que parecían mantos. Las mujeres estaban prácticamente tapadas en su totalidad.

Esquivando vendedores, buscó entre la gente a alguien que le ayudara a comprender qué hacía él allí, en medio de ese barullo. Dio varios pasos y no encontró a nadie que lo ayudara. Se sentía perdido cuando de pronto un hombre indio lo haló del brazo y le dijo, en perfecto inglés: “Yo sé que tú quieres saber dónde estás ahora. Esta es la calle de la sangre. Aquí perteneces.”

José se despertó asustado. No pudo dormirse nuevamente. Solo pensaba en aquel extraño sueño. Relacionar el nombre de la calle con lo que le dio ese nombre lo preocupaba mucho. pero más le preocupaba lo de la ‘pertenencia’.

Amaneció y llegó el día de estar por vez primera en el mayor banco de semillas del mundo. Él y Roberto tomaron la línea de trenes Distrito –con dirección al sudoeste de Londres– para luego bajarse en el Ramal Richmond. Ya en las instalaciones de los Jardines, José estaba muy contento y no pensaba en su sueño. Disfrutaba de cada detalle que le iba describiendo su amigo. Se detuvieron frente a las diez estatuas llamadas "Los Animales de la Reina" y allí Roberto le comentó que cada una de ellas representa el linaje de la reina Isabel II.

Posteriormente, el paseo los llevó hasta la Galería Marianne North. José disfrutaba de cada una de las obras expuestas. Pero casi se desmaya frente a uno de los cuadros de la famosa pintora. Escudriñó cada detalle del cuadro y reconoció personas, edificaciones, colores. No podía creerlo. No podía creer que la calle pintada allí era la misma de su sueño. Él sabía de la existencia del cuadro pero no lo había detallado antes. Se titula La calle de la sangre, y data de 1880.

Translation by DeepL / Traducción: DeepL

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