Letters from the Jungle (Eng- Esp)



Hello my friends

It's so good to find you here, especially because we always lose ourselves in the pages of a book in search of wisdom.

Today I want to tell you about a spectacular book, that's what I believe. A book I never held in my hands until about 6 years ago, however, I knew it existed and had read stories about it. Now I'll tell you about it.



I remember when I was in elementary school, in a textbook (I don't remember what grade it was), there was a story called The Alligator Hunt. I didn't know what an alligator was, but at the end, it explained that it was a crocodile with unique characteristics that I can't remember right now how it was said in the book.

What I do remember is that I really liked the story, even because the first line of the story wasn't "once upon a time," but rather, "Little ones." And then the description of two hunting dogs, tremendous dogs, began to unfold.

Quite an adventure that, as a voracious reader, fascinated me. I remember reading that story many times during the 10 months I had the book in my hands, and I never, ever forgot the author's name.



The following year, at the post office, they sold some books that had to be cut out and assembled, and only then would they be bound. A lovely way for children to develop their creative skills and motor skills. I also bought them and put them together.

There were five small books. I won't show you pictures because it was a long time ago, and at that time, taking a photo was a protocol for holidays and special days. But I remember it so well.

One of those five books was titled The Hunt for the Armadillo and was by the same author I'd read before. That was the first one I read. What a joy. The story began very similarly, My Little Ones.

Then I discovered it was a letter, and that there weren't just two, that there were more, that there were more letters in the form of stories. And how right he was.



When I started high school, one of the textbooks had another one of these stories, Rattlesnake Hunt. Now I'm wondering if this one came first or later. The fact is, I read it too and loved it.

How does it start? Well, with the same affection as the others. With the same complicity and trust as the previous ones, Chiquitos.

This letter triggered a certain fear of reptiles, and although there are no poisonous animals in Cuba, I began to fear some insects and other animals.



And my adolescence was filled with reading, and I discovered other stories by Horacio Quiroga—oh, I told you the name, I hadn't told you yet. Well, yes, I discovered other stories, and we conducted literary analyses of them from the perspective of the narrative techniques he used unconsciously, or, who knows, consciously.

That's how I discovered the literature of this Uruguayan writer who filled my life with his adventures, real and fictional, or even horror. The truth is, in a bookstore that only sold old, used, and reread books, I found Letters from the Jungle and didn't hesitate to buy it.



I don't regret it; I was able to read it in its entirety, and I recommend you find it and read it. You'll love it as much as I do and will lose yourself in its pages, never wanting to leave.

A big hug

The published text is original, and the images are my property








Hola mis amigos

Qué bueno encontrarlos por acá, sobre todo porque siempre perdernos en las páginas de un libro en encontrar sabiduría.

Hoy quiero hablarles sobre un libro espectacular, así lo creo yo. Un libro que nunca tuve en mis manos hasta hace 6 años aproximadamente, sin embargo, tenía conocimiento que existía y había leído cuentos de él. Ahora les cuento.



Recuerdo cuando estudiaba en la primaria, en un libro de texto, no recuerdo de que grado era, había un cuento que se llamaba La cacería del yacaré. Yo no sabía que era un yacaré pero al final explicaba que era un cocodrilo con características singulares que ahora mismo no recuerdo como decía en el libro.

Lo que si recuerdo es que el cuento me gustó mucho, incluso, porque la primera frase del cuento no era había una vez, sino, Chiquitos. Y entonces se comenzaba a desarrollar la descripción de dos perros de caza, tremendos perros.

Toda una aventura que en mi capacidad de niña lectora voraz me fascinó. Recuerdo que leí ese cuento muchas veces durante 10 meses que tuve el libro en mis manos y nunca, nunca olvidé el nombre del autor.



Al año siguiente, en el correo, vendieron unos libros que había que recortarlos y armarlos y solo así quedarían encuadernados. Una forma bonita para que los niños desarrollen su capacidad creadora y desarrollar la motricidad. Yo, compré también y los armé.

Había cinco libros pequeños. No les muestro imágenes, porque fue hace mucho tiempo y cuando eso, tomar una foto llevaba protocolos de fiestas y días especiales. Pero lo recuerdo tan bien.

Uno de esos cinco libros se titulaba La caza del tatú carreta y era del mismo autor que ya había leído antes. Ese fue el primero que leí. Qué alegría. El cuento comenzaba muy parecido, Chiquitos míos.

Entonces descubrí que era una carta y que no eran solo dos, que había más, que había más cartas en forma de cuentos. Y cuanta razón tenía.



Cuando entré a la secundaria, en uno de los libros de texto había otra de estas historias, Cacería de la víbora de cascabel. Ahora me surge la duda si esta fue primero o después, el caso es que también la leí y me encantó.

Qué como empieza, pues con el mismo cariño que las otras. Con la misma complicidad y confianza que las anteriores, Chiquitos.

Esta carta marcó cierto miedo por los reptiles, y, aunque en Cuba no hay animales venenosos, yo empecé a sentir temor por algunos insectos y otros animales.



Y pasó mi adolescencia llena de lecturas y conocí otros cuentos de Horacio Quiroga, ah, les dije el nombre, aun no se los había dicho. Pues si, conocí otros cuentos y les hicimos análisis literarios desde el punto de vista de las técnicas narrativas que él usaba inconscientemente, o, quien sabe, consciente de ellas.

Así conocí la literatura de este uruguayo que llenó mi vida con sus aventuras, reales y ficticias o de terror. Lo cierto es, que en una librería donde solo vendían libros viejos, usados y releídos, encontré Cartas desde la selva y no dudé en comprarlo.



No me arrepiento, he podido leerlo completo, y les recomiendo que lo busquen y lo lean. Les encantará como a mi y se perderán en sus paginas para no querer salir.

Un abrazo bien grande

El texto publicado es original y las imágenes son de mi propiedad





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Recuerdo que el cuento Cacería del Yacaré, aparecía en un libro de lectura de la primaria, lo que no recuerdo exactamente de cual grado.

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Yo tampoco jjj, y la víbora de cascabel también en otro de los libros, pero ya los libros de texto han cambiado mucho.

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Ay, que nostalgia, que lindooooooo...
Yo adoro ese libro, yo amo al autor.
Horacio, el Gran Horacio, el mejor narrando cuentos.
Gracias, muchas gracias.

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Es un placer con amantes de este autor. Te agradezco tu amor por la buena lectura

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Como dice un amigo escritor, siempre como lectores "debemos beber de los fuentes originales", se debería hacer antes o al unísono mientras se leen obras de más reciente aparición. Lo cierto es que a veces nos sorprendemos admirando supuestas novedades o aportes de autores más recientes que ya estaban en los fundadores y sin dudas Horacio Quiroga es un fundador del cuento moderno en Hispanoamérica como lo fue Poe para la literatura en lengua inglesa. Yo pondero el inmenso valor de reseñar a los clásicos por el valor de sus obras en sí y porque te aseguro que muchos apasionados de la literatura con varias horas dedicadas a ella no se han leído, lo conocen por las referencias, pero no se han leído al Quijote, o a la Celestina, la Epopeya de Gilgamesh o a Quiroga...
Ello no tiene porque ser algo inadecuado en sí mismo pero si tengo la convicción de que entorpece tanto la apreciación literaria como la propia creación.
Si se me ocurre escribir sobre un hombre obsesionado por perseguir a una ballena blanca, tengo que contar con el referente de que ya hay una obra llamada Moby Dick y que se debe conocer para no repetir mucho de lo ya escrito muy probable que de mejor manera. No tengo dudas se aprende tanto a apreciar literatura como a escribirla, leyendo, por eso me parece excelente que se reseñe a los clásicos y no para los más jóvenes lectores, sino para todos, incluso para invitar a releer que es importante también y celebro que también hayas hablado de ello en tu excelente reseña.

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Gracias hermano, se cuanto aprecias la buena literatura. Y más que una reseña es una pequeña incitación a la lectura. Un abrazo

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Un placer. Sí, una pequeña incitación a la lectura con los colores de una historia de vida en relación a un autor. Puede haber una reseña más hermosa, más tierna, que más apreciaría el entrañable Quiroga al saber que tú, una de sus "Chiquitas" lo recuerdas y te apasionas con la misma devoción de la infancia por encontrar como un valioso tesoro sus "Cartas desde la selva" en un libro completo y de paso nos tomas de la mano y nos llevas contigo a ese maravilloso universo de sus letras?

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Horario Quiroga es uno de mis autores favoritos, amo La gallina desplumada y otros cuentos. Pero esas cartas donde comienza "Hijitos míos" esas le ganan a cualquiera el corazón

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Así mismo. Y mira que me encantan otros, pero ninguno como esas cartas