Levantarnos temprano es una experiencia ocurrida y concurrida para todos en mi casa [Esp/Eng]

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Imagen creada en Canva.

Esto de volver a levantarme temprano se está poniendo cuesta arriba cada día, pero, se hace el esfuerzo. Les cuento que hasta el mes pasado, mi sobrino asistía al colegio por las tardes. Ahora, le toca el turno de la mañana, justo a las 7:00 am, lo cual implica levantarse más temprano para alistarlo y llegar puntual a la escuela.

Estos días han sido bastante ocurridos y concurridos, porque lograr eso ha ameritado mucho esfuerzo. Generalmente, nosotros dormimos tarde. Nos metemos cada quien en esu cuarto temprano, pero todos estamos despiertos. La hora de dormir casi siempre es entre las 11:00 y 12:00 de la noche.

Evidentemente, al dormirnos a esa hora nos da mucha pereza levantarnos tan temprano. Hoy cuando fui despertarlo, Andrés me dice: no me gusta la escuela y a esta hora menos. Yo solté la carcajada y le dije: ¡levántate y anda, hijo! Él suelta la carcajada y le baja dos al mal humor. Yo siempre he sabido que a mi sobrino jamás le ha gustado la escuela, pero en mi casa ir a la escuela no es negociable así que, "se estudia o se estudia".

Pero, lo que yo no le digo es que a mí tampoco me gusta levantarme temprano y, a su mamá menos. Obvio, ya somos adultas y las responsabilidades cambian todo, no se pueden evadir. Hay que salir, comprar, resolver cosas y demás, así que no podemos ponernos con malcriadeces. Eso es pa muchacho.

Afortunadamente, él va a la escuela lunes, martes y jueves. Son tres días de tortura, digo de levantarnos tempranos ¡Ja, ja, ja, ja! Eso es todo un proceso. Sin embargo, ya no siento tanto estrés, al contrario, esta situación me causa mucha gracia, porque es más o menos así:

Mi hermana se levanta a hacer el desayuno para ella y para él. Yo lo despierto y levanto. Lo llevamos al baño, se asea, se baña, sale a desayunar y después de se viste. Media hora después se levanta papá y un poco después se levanta mamá. Papá todos los días le da la charla de que el hombre debe estar bien bañado, oler bien y tener los zapato limpios.

Y mamá, por su parte, está haciendo por trigésima novena vez la inspección correspondiente al uniforme, porque, según ella, prefiere morir primero antes que verse bañada en sangre con un uniforme ajado. Su nieto no va a ir a la escuela andrajoso y por ahí se pega.

Eso me da mucha risa. Esos dos señores tienen unos temas. Yo antes los mandaba a dormir. Ya no, ya los dejo ser. Más risa me da cuando se paran los dos en la ventana para asegurarse que Andrés va bien sujeto en la moto con su papá.

En ese interin estamos nosotras alistando los útiles, el agua, el bolso, revisando que todo esté listo. Diciéndole por enésima vez que no se quite la careta ni el tapaboca, échate el gel antibacterial... Así hasta que mi cuñado llega a buscarlo.

El problema no es que la clase sea a las 7:00 am, el problema es que nosotros somos un poco perezosos y nos cuenta agarrar la costumbre, por aquello de la pandemia y el tiempo en casa. Lo cierto del caso, es que así están las cosas por aquí, toca acostarse temprano, poner la alarma temprano y alistarnos para que la ida a clases sea productiva, eficiente y seguir disfrutando de la experiencia en esta crianza comunitaria.

Hasta una próxima lectura, mis amores...

Se les quiere un montón...

La foto pertenece a mi galería personal y fue tomada con la cámara de una Tabla Canaima.

Getting back to getting up early is getting harder every day, but, the effort is made. Until last month, my nephew attended school in the afternoons. Now, it's his morning shift, right at 7:00 am, which means getting up earlier to get him ready and on time for school.

These days have been quite eventful and busy, because it has taken a lot of effort to accomplish that. Generally, we sleep late. We all go to our rooms early, but we are all awake. Bedtime is almost always between 11:00 and 12:00 at night.

Evidently, when we go to sleep at that time we are too lazy to get up so early. Today when I went to wake him up, Andres told me: I don't like school and even less at this hour. I burst out laughing and told him: get up and go, son! He burst out laughing and his bad mood went down two notches. I have always known that my nephew has never liked school, but in my house going to school is non-negotiable so, "you study or you study".

But, what I don't tell him is that I don't like to get up early either, and his mother doesn't like it either. Obviously, we are adults now and responsibilities change everything, you can't avoid them. We have to go out, shop, solve things and so on, so we can't get spoiled. That's for the boy.

Fortunately, he goes to school Monday, Tuesday and Thursday. It's three days of torture, I mean of getting up early, ha, ha, ha, ha! That's quite a process. However, I don't feel so much stress anymore, on the contrary, this situation is very funny to me, because it's more or less like this:

My sister gets up to make breakfast for her and him. I wake him up and get him up. We take him to the bathroom, he gets cleaned up, takes a bath, goes out to have breakfast and then gets dressed. Half an hour later dad gets up and a little later mom gets up. Dad gives him the talk every day that a man should be well bathed, smell good and have clean shoes.

And Mom, for her part, is doing her thirty-ninth uniform inspection, because, according to her, she would rather die first than be bathed in blood with a worn uniform. Her grandson won't go to school in rags, and that's why he gets beaten up.

That makes me laugh. Those two gentlemen have some issues. I used to send them to sleep. Not anymore, I let them be. I laugh even more when they stand at the window to make sure that Andres is well secured on the bike with his dad.

In the meantime we are preparing the supplies, the water, the bag, checking that everything is ready. Telling him for the umpteenth time not to take off his mask or mouth guard, to put on the antibacterial gel.... And so on until my brother-in-law arrives to pick him up.

The problem is not that the class is at 7:00 am, the problem is that we are a little lazy and it's hard to get into the habit, because of the pandemic and the time at home. The truth of the matter is that this is the way things are around here, it's time to go to bed early, set the alarm early and get ready to go to school to be productive, efficient and continue enjoying the experience in this community upbringing.

Until a future reading, my loves....

You are loved a lot...

The photo belongs to my personal gallery and was taken with the camera of a Canaima Tablet.

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2 comments
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Las salidas en las mañanas cuando hay niños en el colegio son siempre concurridas, en esta pandemia hemos perdido un poco de eso. Un saludo!!

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