Relato: Los pensamientos de Corina

Imagen editada con Canva. Fuente de la imagen: Pexels
6:30 de la mañana. Corina salió de su casa con dirección al paradero de autobuses. Debía llegar al centro, pues tenía que agarrar otro autobús para llegar a su trabajo, ubicado en la zona norte de la ciudad.
Mientras esperaba el autobús, su mente viajaba hacia su trabajo, en el cual recién empezó. Era una agendadora de citas en una escuela extranjera; su trabajo era convencer a la gente de que tome las orientaciones informativas. Era un ambiente relajado y caótico a la vez. No era fácil trabajar desde casa, sobre todo cuando se trataba de generar la cantidad mínima de 15 citas por semana.
Ignoraba si aquello era una señal de que ahí no era o si todo era una coincidencia; no había logrado generar más que cinco citas, y le faltaban 10 para llegar al mínimo semanal. No le preocupaba porque era apenas su primera semana, pero algo en su interior le decía que continuara buscando empleo, porque en ese no se iba a quedar para siempre. Y ella, obediente a su instinto, enviaba currículos a todo tipo de trabajos. No los modificaba o adaptaba para el tipo de trabajo al que se estaba postulando; para ella era como crear una quimera que podría causar confusión y errores interminables.
Optaba por resumir su vida laboral en un solo CV y encomendarse a Dios para conseguir pronto un trabajo de sueldo fijo que pudiera ayudarla con sus deudas. No sería fácil, pero tenía que explorar todas las opciones antes de desesperarse.
Desvió su mirada hacia la ventana. El autobús pasaba junto al hospital donde su hermana había fallecido hace apenas unos tres meses. La desvió hacia un punto ciego y cerró los ojos. Todavía estaba procesando el duelo; todavía estaba lidiando con el dolor de la pérdida. Era normal, dado que nadie supera a sus seres queridos a los tres días o a la semana, ni siquiera su madre, quien aún lloraba por ella.
Todo había pasado tan rápido...
Se levantó de su asiento al ver que se estaba acercando al punto de bajada. Lanzó un leve suspiro y apretó el botón de parada.
"Espero que estés bien en donde sea que estés", musitó antes de bajarse.

https://bsky.app/profile/did:plc:gwghf7yy6uxh3kymspwomoya/post/3msxqvloqns2n
https://bsky.app/profile/did:plc:gwghf7yy6uxh3kymspwomoya/post/3msxqvloqns2n
The rewards earned on this comment will go to the author of the blog post.