Concurso de literatura La Abeja Obrera | Partos fenomenales

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¡Ya el sol me alimentó... ahora sí estoy preparada para aguantar todas sus sandeces!.png

Fuente de la imagen Diseño hecho en Canva


Chichí era la madre soltera de tres hijos: Silvia de 19, Sergio de 12 y Carmen que vendría al mundo en tres meses. Amaba levantarse todos los días al amanecer con el único objetivo de asomarse por la ventana y ver cómo el día iba aclarando poco a poco. Se quedaba allí hasta que los restos de la noche terminaban de disiparse. Ella siempre decía que como estaba amargada de nacimiento, los rayos del sol le perforaban la piel hasta llegar a su corazón que, en respuesta, latía deprisa de contento.

-Ya el sol me alimentó, ahora sí estoy preparada para aguantar todas sus sandeces.

-Mamá, por favor, no empieces. Mira que después el desayuno no quiere ser comido, los platos se entristecen y el café nos pone mala cara.

-¡Cállate, no me dejas oír el llanto de tu hermana!

-Pobre de mi hermana… aún no nace y ya está llorando por la clase de madre que le va a tocar.

-No digas tantas tonterías Silvia.

Desayunaron en silencio y cada una se fue para su cuarto. Aun así, a Silvia no dejaba de preocuparle en sobremanera que la conducta de Chichí pudiera afectar el parto. Cuando Sergio nació fue por una grave explosión de ira de su madre.

Recuerda muy bien ese día: estaban paseando en el parque disfrutando del verde intenso de la grama y de las hojas de los árboles. Unos niños que jugaban fútbol patearon el balón más lejos de lo debido y éste fue a parar directo a la cabeza de su madre. Ella gritó y unos temblores violentos la dominaron, Sergio se quejaba del susto desde el útero.

Chichí dio vueltas sobre sí misma, se elevó y aterrizó de nuevo. Con un estallido fenomenal su hermano cayó en la grama viendo para todos lados. Luego empezó a arrastrarse para tomar la pelota, que había golpeado a su madre, e intentó lanzársela a los niños en la cabeza. Su hermano había nacido producto de la preocupación por el bienestar de su madre…

-¡SILVIAAA! Deja de pensar tanto que las voces de tu mente no dejan descansar a tu hermana. -La interrumpió su madre mientras recordaba el nefasto parto de Sergio.

-Mamá, procura hablar con el sol más tarde. Dile que no te sirvieron esos rayos perforadores.

-No seas insolente y no me desconcentres que estoy barriendo el piso.

-Ten cuidado con Carmen, recuerda que es alérgica al polv…

Se vio interrumpida de nuevo. A su madre se le adelantó el parto por un gran estornudo de su hermana menor. Carmen voló por los aires en una nube de polvo y Silvia la atajó a tiempo.


Ésta es mi participación para la tercera edición del Concurso de #literatura La Abeja Obrera en homenaje a Miguel Ángel Asturias. ¡Espero que muchos más se animen a participar! Ingresa aquí para ver las bases del #concurso.


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¡Gracias por leer! ⭐


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El acto del parto, un fenómeno normal, es presentado en este relato bajo una forma fenomenal, puesto que rompe la lógica y las leyes de la naturaleza. Un relato con una intencionalidad literaria definida. Gracias por tu participación.

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Gracias a ti por la invitación ♥.

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