El amor que siento por mi hija // The love I feel for my daughter

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Hola amigos, en esta oportunidad quiero reflexionar sobre el hecho del amor que siento por mi hija Diana Isabel, en donde seguramente es el mismo amor que muchas madres sienten por sus hijos.

Es muy cierto cuando se dice que el amor traspasa fronteras, o que en ocasiones nuestro amor es tan grande que no nos cabe en corazón, ciertamente la maternidad es una etapa en nuestras vidas que se puede vivir varias veces, pero cada una la podemos vivir como si fuera la primera.

Hace ya 15 años cuando tuve a mi primer hijo Yeferson Paul Esquivel Carrascal, es decir que después de 15 años fue que veni a quedar en estado de embarazo y a volver a ser mamá, todo esto nos puede llevar a pensar que no existe nada nuevo en ser mamá, pero la realidad es que esta etapa la estoy disfrutando con la misma pasión y dedicación que la primera, o incluso con más intensidad.

Pueden existir muchos tipos de amor, todos son importantes, pero la cercanía que tenemos con nuestros hijos cuando ellos estan recien nacidos nos hace pensar en ellos como esa semilla que germina y da una planta que pronto dará frutos, en relación a mi hija tengo la completa convicción de que es una semillita que seguirá aportando ese gran amor inmenso que gira alrededor de ella y que impregna a toda la familia.

Espero que esta reflexión sea contagiante para todas las madres que están pasando por la etapa de la maternidad y que la disfruten igual o superior a como yo la estoy disfrutando.


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Post in English

Hello friends, this time I want to reflect on the fact of the love I feel for my daughter Diana Isabel, where it is surely the same love that many mothers feel for their children.

It is very true when it is said that love crosses borders, or that sometimes our love is so big that it does not fit in our hearts, certainly motherhood is a stage in our lives that can be lived several times, but each one of us can live it as if it were the first.

It has been 15 years since I had my first son Yeferson Paul Esquivel Carrascal, that is to say that after 15 years I became pregnant and became a mother again, all this may lead us to think that there is nothing new in being a mother, but the reality is that I am enjoying this stage with the same passion and dedication as the first one, or even with more intensity.

There can be many types of love, all are important, but the closeness we have with our children when they are newborns makes us think of them as that seed that germinates and gives a plant that will soon bear fruit, in relation to my daughter I have the complete conviction that she is a little seed that will continue to provide that great immense love that revolves around her and that permeates the whole family.

I hope this reflection is contagious for all mothers who are going through the stage of motherhood and that they enjoy it as much or more than I am enjoying it.



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Hola amiga... excelente reflexión el amor que guardamos hacia nuestros hijos es gigante y no habra nada que lo opaque... Felicidades por esa hermosa Bendición que ilumina sus vidas...

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