Un juego, la vida (ejercicio poético para Teresa de la Parra)


90 años de la muerte de la escritora venezolana Teresa de la Parra se cumplieron ayer, pues falleció el 23 de abril de 1936, en Madrid.

Sobre nuestra querida novelista, cuentista y ensayista he escrito y publicado aquí. Solamente una vez, un ejercicio poético (ver aquí). Ahora, retorno a honrarla con un nuevo ejercicio poético escrito en el habla de la prosa, inspirado en algunas de sus cartas.


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Foto de Teresa de la Parra, por Lydia Cabrera - Fuente


La vida es lo más parecido a un juego,
al juego del ánade, o de la oca,
piensa nuestra Teresa en su afección:
“cuando ya se toca el fin,
se vuelve para atrás”.

Sus pulmones arden,
parecen curarse a veces,
pero se retrocede hasta el límite,
y la oscura tristeza también vuelve,
la decadencia lenta.

En el sanatorio de Leysin
los días pasan en la tensa soledad.
Por momentos, como una cálida brisa marina,
ve por la ventana al Macuto de su querencia:
“qué ganas tengo de atravesar ese mar
y llegar otra vez a tener a la vista el Ávila”.

Ahora España, la madre y su hermana,
y Lydia a su lado, la blanca luz de la mañana
entrando por aquella otra ventana,
ante la que sus ojos se cierran
para elevarse, leve y serena.


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Gracias por su lectura.




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