Reflexiones de vida
Un día libre a la semana no es suficiente para todo. Los que haceres se acumulan, las visitas que quisiéramos hacer no las hacemos nunca, las diligencias y pendientes se siguen posponiendo... Nos hacemos preguntas de si vale la pena ser esclavos del sistema y soñamos con la independencia que nos podría dar ser nuestros propios jefe. Aunque yo sé que ser mi propio jefe es trabajar el doble o el triple; pero tú puedes ajustar un poco tus horarios.
Ir a la playa me suele recargar las energías, me alinea los chacras, en fin, me desestresa. Pero a pesar de que la tengo muy cerca lo dejo siempre para después, para otro día. Pongo peros y excusas y así llevaba ya casi 4 meses sin tocar la arena. "

"¿Cuántas cosas dejamos para después, sin saber si habrá un después?"

¿Lo estaré haciendo bien? ¿lo estaré haciendo mal? ¿Qué van a decir? ¿Qué pasa si fracaso?
Demasiadas preguntas demasiadas incógnitas y el mundo va seguir girando para el mismo lado, sea cuál sea el resultado.

A mis 33 me he dado cuenta que tengo muchas páginas vacías dedicadas la miedo, que demasiados días me quedé en la banca porque pensé que no lo haría bien y tal vez ya sea tarde para algunas cosas.

Yo decidí hacer las paces conmigo misma y dejar de intentar ser perfecta, disfrutar de la vida, de los instantes y no aferrarme a los fantasmas de lo que no fue y que tal vez nunca sea (suena fácil, se dice fácil).
Si alguien se identifica con lo que digo, entenderá que estás letras son un ejercicio de reflexión y de autoconocimiento, al mismo tiempo que espero servir de espejo para otros.
Mientras estemos vivos hay que ser felices, porque esa es la finalidad de la vida, encontrar la felicidad en los pequeños instantes.
Los abrazo y ahora que tengo internet espero poder publicar más seguido.
A veces dejamos que los miedos nos dominen y postergamos muchas cosas, y olvidamos lo esencial de la vida: ser felices, y por querer ser felices hacemos muchas cosas que, paradójicamente, nos alejan de la felicidad, porque esta se encuentra en las cosas más simples. Es algo que debemos recordar y aprender. Tu texto me da muchos ánimos para seguir adelante. Gracias por compartir.
Así es, pero mientras haya vida hay oportunidad de cambiar el rumbo e intentar encontrar nuestro pedacito de felicidad. Un abrazo y gracias por comentar