Poner orden| Bringing order

portada.jpg



Saludos. En su última publicación la amiga @damarysvibra nos deja un conjunto de interesantes reflexiones sobre la importancia de poner orden, no solo en el ambiente en que nos desenvolvemos sino también en nuestra mente. Les comento…

Lo primero a decir es que comparto plenamente esa idea que sostiene que los espacios ordenados facilitan la relajación y la concentración. Esto lo he podido experimentar muchas veces al estar en sitios muy ordenados como puede ser un museo, donde cada cosa está colocada en un sitio muy pensado con la finalidad de crear una sensación de agrado. Igual ocurre en otros espacios como puede ser una iglesia donde a pesar de que puede haber muchos objetos como imágenes, bancos, y los artículos propios del ritual, estos están colocados de tal modo que invitan a la contemplación y a la relajación.

También he sentido lo contrario, la desazón que produce el estar en un sitio donde las cosas están colocadas sin orden ni concierto y donde el caos se hace visible en cualquier parte. En ambientes como ese en verdad que me cuesta encontrar la concentración necesaria para emprender una tarea que amerita estar muy dentro de ella, como puede ser el escribir un artículo como este. Y no es que me resulte imposible escribir el artículo en un ambiente desordenado, claro que si puedo concentrarme aún en medio del caos, pero el esfuerzo para lograrlo es mucho mayor en ambientes caóticos, en los ordenados la cosa es mucho más fácil.

imagen2.jpg

En mi caso me mantengo en una lucha permanente por tratar de poner un poco de orden en los ambientes donde me desenvuelvo porque en realidad no me siento bien en el caos. Sin embargo, no siempre consigo tener las cosas ordenadas de la mejor forma posible. Una de las razones que quizá expliquen la situación es que es muy probable que tenga muchos más objetos de los que necesite. Sí, tengo, por ejemplo, muchos libros que he ido adquiriendo a lo largo de mi vida y el espacio para tenerlos ordenadamente hace tiempo que fue rebasado, en consecuencia los libros van invadiendo otros espacios y van contribuyendo a generar desorden. Muchas veces al mirarlos pienso que en realidad no me alcanzaría el resto de la vida para poderlos leer nuevamente, sin embargo, he desarrollado un apego que me dificulta salir de ellos. No dudo que quizá más adelante haga una selección, me quede con los imprescindibles y regale el resto a alguien que los pueda apreciar.

Algo parecido me pasó con una gran colección de películas de video y discos de CD que tenía. Llegó el momento en que eran tantos que también comenzaron a invadir cada espacio libre. Una biblioteca atacada por el comején fue la excusa para deshacerme de ellos. Los fui dejando en pequeños lotes en la acera frente a mi casa y alguien se los fue llevando, quizá ahora estén cumpliendo su función de entretenimiento en alguna casa vecina. Regalar todos esos discos y películas me costó mucho menos.

imagen3.jpg

Creo que nuestro estilo de vida basado en el consumismo nos va motivando permanentemente a tener mucho más cosas de las que necesitamos, una situación que puede ser un verdadero problema si vivimos en espacios pequeños donde apenas quepan cómodamente unas cuantas cosas. La clave estaría en tener únicamente lo imprescindible, pero para ello se necesita pasar de esa mentalidad consumista a una más minimalista, lo que puede llegar a ser realmente difícil. Debo reconocer que ese paso a mi me ha costado bastante y por mucho que lo he intentado todavía estoy a medio camino.

De cualquier manera creo que lo más conveniente sería poder poner el mayor orden posible en los ambientes donde estamos, y si no es posible en todos por lo menos donde pasamos más tiempo, donde hacemos nuestra actividad creativa, bien sea pintar, escribir, hacer música o cualquier otra, y donde descansamos. Ese orden de afuera seguramente que contribuirá notablemente a poner un poco de orden en nuestra mente, y eso sin duda que nos hará sentir mejor. Vale el esfuerzo intentarlo.

Gracias por tu tiempo.

Fuente de imágenes. I II III.

cinti 800x20 - copia.jpg

TITULO INGLES (2).jpg

Greetings. In her latest post, our friend @damarysvibra leaves us with a series of interesting reflections on the importance of bringing order not only to our surroundings but also to our minds. Let me tell you...

The first thing to say is that I fully agree with the idea that orderly spaces facilitate relaxation and concentration. I have experienced this many times when visiting very orderly places such as museums, where everything is placed in a carefully thought-out location with the aim of creating a pleasant atmosphere. The same is true in other spaces, such as a church, where, despite the fact that there may be many objects such as images, pews, and ritual items, these are placed in such a way as to invite contemplation and relaxation.

I have also felt the opposite, the unease that comes from being in a place where things are placed without order or harmony and where chaos is visible everywhere. In environments like that, I really struggle to find the concentration I need to undertake a task that requires deep focus, such as writing an article like this one. It's not that I find it impossible to write the article in a messy environment; of course, I can still concentrate even in the midst of chaos, but the effort required to do so is much greater in chaotic environments. In orderly environments, it's much easier.

imagen2.jpg

In my case, I am in a constant struggle to try to bring a little order to the environments where I work because I don't really feel comfortable in chaos. However, I don't always manage to keep things as tidy as I would like. One of the reasons that may explain this situation is that I probably have many more objects than I need. Yes, for example, I have many books that I have acquired throughout my life, and the space to keep them tidy has long been exceeded. As a result, the books are invading other spaces and contributing to the disorder. Often, when I look at them, I think that I would not have enough time left in my life to read them again, but I have developed an attachment to them that makes it difficult for me to part with them. I have no doubt that I will eventually make a selection, keep the essentials, and give the rest away to someone who can appreciate them.

Something similar happened to me with a large collection of videos and CDs that I had. The time came when there were so many that they also began to invade every free space. A bookcase attacked by termites was the excuse I needed to get rid of them. I left them in small batches on the sidewalk in front of my house, and someone took them away. Perhaps now they are fulfilling their entertainment function in a neighbor's home. Giving away all those discs and movies cost me much less.

imagen3.jpg

I think our consumerist lifestyle constantly motivates us to have much more than we need, a situation that can be a real problem if we live in small spaces where only a few things can fit comfortably. The key would be to have only the essentials, but to do that, we need to shift from a consumerist mindset to a more minimalist one, which can be really difficult. I must admit that this step has been quite difficult for me, and no matter how hard I've tried, I'm still only halfway there.

In any case, I think the best thing would be to organize our surroundings as much as possible, and if that's not possible everywhere, then at least where we spend most of our time, where we do our creative activities, whether it's painting, writing, making music, or anything else, and where we rest. That external order will surely contribute significantly to bringing a little order to our minds, and that will undoubtedly make us feel better. It's worth the effort to try.

Thank you for your time.

Translated with DeepL.com (free version).

separador verde.jpg

Todos tus comentarios son bienvenidos en este sitio. Los leeré con gusto y dedicación.

Hasta una próxima entrega. Gracias.


MARCA LIBRO POSTALdef-sombra-m.jpg

Las fotos, la edición digital y los Gifs son de mi autoría.




separador verde.jpg

banner siete años.png


separador verde.jpg

logo holos1.jpg



logo ser emprendedor.jpg

Comunidad Be Entrepreneur
banner silver.png
separador verde.jpg












0
0
0.000
8 comments
avatar

Hola, @irvinc. Como dices, dentro del orden todo resulta más fácil, sobre todo aquellas tareas que requieren concentración. Me parece que la mejor manera de mantener el orden es encontrarle a cada objeto su espacio y, cuando terminemos de usarlo, devolverlo a donde corresponde; así la tarea de ordenar deja de ser una actividad pesada. Saludos.

0
0
0.000
avatar

Es como dice, suele suceder que tenemos muchas cosas y falta espacio. Algunos psicologos dicen que el orden hay que buscarlo dentro, y no caso contrario. No apoyo ninguna porque a veces lo que pada nosotros esta ordenado, otros lo veran desprdenados.
Depende de nuestra apreciacion sobre el orden.
Un abrazo amigo @irvinc

0
0
0.000
avatar

Interesante planteamiento @irvinc, comulgo con la intención y la acción del orden, aunque desde mi perspectiva he aprendido que el caos de afuera no me desestabilice, ya con mi caos interno tengo suficiente y es aquí donde concentro mi atención para resguardar mi tranquilidad...saludos querido amigo!

0
0
0.000
avatar

Es sumamente importante tener un orden de las cosas. A la hora de una relajación y concentración esta será más fácil de ejecutar. Saludos.

0
0
0.000
avatar

¡Hola, @irvinc! Me encantó leerte porque me sentí muy identificada con tus palabras, especialmente en esa lucha constante entre el apego y la necesidad de orden. Es muy interesante la comparación que haces con los museos o las iglesias; esos espacios nos invitan a la contemplación precisamente porque su armonía visual elimina el 'ruido' mental.

Te confieso que yo también sufro con el tema de los libros; esos "invasores" que acumulamos con la ilusión de leerlos y que terminan ocupando un espacio que, como bien dices, a veces ya ha sido rebasado. Me llamó mucho la atención tu anécdota de los CDs; a veces la vida (o un imprevisto como el de la biblioteca) nos da ese empujoncito necesario para soltar y entender que no necesitamos tanto para estar bien. Gracias por recordarnos que el orden externo es, en realidad, un regalo para nuestra propia concentración y paz mental. ¡Saludos!

0
0
0.000
avatar

Saludos estimado amigo @irvinc
Lo de los CDs me hizo reír porque es así: a veces necesitamos un "comején" metafórico que nos empuje a soltar. Me ha pasado.
Totalmente de acuerdo en que el desorden de afuera termina siendo ruido mental. Uno cree que está bien en el caos, pero el esfuerzo para concentrarse es el doble. Voy a poner más atención a eso de tener solo lo imprescindible en mi espacio de trabajo, a ver si la mente también hace limpia.
¡Vale la pena intentarlo!
Un abrazo.
PD veremos si escribo algo sobre el tema de @damarysvibra
Saludos cordiales para ella.

0
0
0.000