Explorar oportunidades | Exploring opportunities

Desde hace varias noches un nuevo pregón ha aparecido en el vecindario. Cuando lo escuché por primera vez no pude distinguir claramente que era lo que decía, me tomó un tiempo poder afinar el oído para precisar que se trataba de un nuevo vendedor ambulante, en esta oportunidad ofreciendo para la venta paquetes de tequeños, una comida muy popular entre nosotros en Venezuela.
Este tipo de iniciativas siempre despierta mi interés así que me propuse averiguar un poco más sobre que iba este nuevo emprendimiento. Esperé varios días y en lo que escuché el pregón decidí hacer una compra para tener la oportunidad de hablar con el vendedor y saber un poco más del asunto.
Este señor resultó también un buen conversador y no tuvo ningún tipo de reparos en dedicarme unos minutos para aclarar mis dudas.
Me comentó que tenía poco tiempo visitando mi sector, sin embargo, tenía ya varios meses dedicándose a la venta de tequeños empaquetados listos para la cocción.
La idea le surgió una noche en que sintió el deseo de comer unos tequeños. En ese momento se dio cuenta que en los alrededores de su vivienda no había ningún sitio cercano para comprar los tequeños, eso para él representaba una pequeña limitación pero no un impedimento puesto que es propietario de una moto y podía trasladarse en pocos minutos a un supermercado ubicado a unos tres kilómetros de su casa.

Entonces pensó que la gran mayoría de sus vecinos no contaban con esa facilidad, así que si alguno también quería tequeños tendría que esperar a que llegara el tiempo de poder ir al supermercado. Y fue allí, en ese momento, cuando la idea de acercar los tequeños a la gente se instaló en su mente.
A continuación pasó a inventariar los recursos con que contaba para poner en práctica su idea, de momento contaba con la moto y una nevera donde podía almacenar algunos paquetes de tequeños. El paso siguiente fue contactar con un mayorista que le brindara el margen de ganancia necesario para hacer el negocio, sacó cuentas y vio que en realidad si podía haber posibilidad de hacer un negocio rentable vendiendo los tequeños a domicilio.
Habló con un herrero conocido para que le hiciera un depósito donde pudiera cargar una pequeña cava en la moto. También se dio cuenta que necesitaría un pequeño megáfono para ofrecer el producto. Estimó que en dos o tres meses ya tendría todo preparado. Cuando tuvo todo listo decidió hacer una prueba, compró veinte paquetes de veinticinco unidades en el mayorista, con eso empezaría su experimento de ventas a domicilio.

Durante varios días pensó en cuál sería el mejor horario para ofrecer el producto, luego de pensarlo bien llegó a la conclusión de que lo mejor era ofrecerlo durante las primeras horas de la noche, es el tiempo en que las personas retornan a sus casas luego de la jornada laboral, en ese momento generalmente se preparan cenas ligeras y quizá muchos al tener la facilidad de contar con los tequeños se decidieran por preparar este plato que solo necesita pocos minutos para estar listo.
Con la moto empezó a ofrecer el producto en su propio vecindario, pronto se dio cuenta que si había compradores, en dos días había vendido todo el producto, fue al mayorista y compró una cantidad mayor. A partir de ese momento todos los días entre seis de la tarde y ocho de la noche se dedicó a recorrer las calles para ofrecer los tequeños. Al poco tiempo decidió recorrer los vecindarios vecinos al suyo. Paso a paso ha ido estableciendo una ruta donde logra visitar de lunes a domingo todos los sitios que le resultan cercanos.
Le pregunté por los resultados y me dijo que en realidad el negocio era rentable, era un poco agotador estar todos los días recorriendo las calles pero las ganancias justifican el esfuerzo, así que de momento ha decidido continuar con sus ventas.
Este es el tipo de iniciativas que siempre están a la vuelta de la esquina, es cuestión de afinar un poco la observación para dar con ellas.
Gracias por tu tiempo.

.jpg)
For several nights now, a new street vendor has been announcing his wares in the neighborhood. When I first heard him, I couldn't quite make out what he was saying. It took me a while to tune in and realize that he was a new street vendor, this time offering tequeños for sale, a food that is very popular among us in Venezuela.
This type of initiative always piques my interest, so I decided to find out a little more about this new venture. I waited several days, and when I heard the cry, I decided to make a purchase so I could talk to the vendor and learn a little more about it.
This man turned out to be a good conversationalist and had no qualms about spending a few minutes with me to answer my questions.
He told me that he had only been visiting my neighborhood for a short time, but he had already been selling ready-to-cook packaged tequeños for several months.
The idea came to him one night when he felt like eating some tequeños. At that moment, he realized that there was nowhere nearby to buy tequeños, which was a minor limitation for him but not an impediment, since he owns a motorcycle and could get to a supermarket located about three kilometers from his home in a few minutes.

Then he thought that the vast majority of his neighbors did not have that convenience, so if any of them also wanted tequeños, they would have to wait until it was time to go to the supermarket. And it was there, at that moment, that the idea of bringing tequeños to people took root in his mind.
He then took stock of the resources he had to put his idea into practice. For the time being, he had his motorcycle and a cooler where he could store a few packages of tequeños. The next step was to contact a wholesaler who would give him the profit margin he needed to make the business work. He did the math and saw that it was indeed possible to make a profitable business selling tequeños for home delivery.
He spoke to a blacksmith he knew to have a storage compartment made so he could carry a small cooler on his motorcycle. He also realized that he would need a small megaphone to advertise his product. He estimated that in two or three months he would have everything ready. When he had everything ready, he decided to do a test run. He bought twenty packages of twenty-five units from the wholesaler, and with that he would begin his home delivery experiment.
For several days, he thought about the best time to offer the product. and after thinking it through, he came to the conclusion that the best time would be in the early evening, when people return home after work. At that time, they usually prepare light dinners, and perhaps many, having the convenience of tequeños, would decide to prepare this dish, which only takes a few minutes to make.

He began offering the product in his own neighborhood on his motorcycle. He soon realized that there were buyers, and in two days he had sold all of his product. He went to the wholesaler and bought a larger quantity. From that moment on, every day between 6:00 p.m. and 8:00 p.m., he dedicated himself to traveling the streets to offer his product. Soon after, he decided to visit the neighborhoods surrounding his own. Step by step, he has established a route that allows him to visit all the places near him from Monday to Sunday.
I asked him about the results, and he told me that the business was actually profitable. It was a little tiring to be out on the streets every day, but the profits justified the effort, so for now, he has decided to continue with his sales.
These are the kinds of initiatives that are always just around the corner; it's just a matter of sharpening your observation skills a little to find them.
Thank you for your time.
Translated with DeepL.com (free version).








Comunidad Be Entrepreneur

Tu post ha sido votado por @Hispapro y curado manualmente por @cautiva-30.
Una buena iniciativa que refleja con cada experimento que hizo el emprendedor, la mejor opción que se adapta tanto a sus necesidades como a las del cliente, gracias por el interés de mostrarnos cómo explorar oportunidades amigo @irvinc.
¡Felicidades! Esta publicación obtuvo upvote y fue compartido por @la-colmena, un proyecto de Curación Manual para la comunidad hispana de Hive que cuenta con el respaldo de @curie.
Si te gusta el trabajo que hacemos, te invitamos a darle tu voto a este comentario y a votar como testigo por Curie.
Si quieres saber más sobre nuestro proyecto, te invitamos a acompañarnos en nuestro servidor de Discord.
Buenas noches @irvinc. Me llama la atención y me causa gracia que hoy en día siga siendo efectiva una estrategia tan antigua como lo es el pregonar tu producto o servicios por las calles. El heladero, el amolador, el chatarrero y ahora el "tequeñero", son algunos de los que escucho con frecuencia, tiene que ser que les funciona la estrategia, pues casi a diario pasan con sus altoparlantes y voces poco agraciadas, aquí no hay pena o vergüenza, lo que hay es persistencia y trabajo duro. Saludos.
A su manera hizo el estudio de mercado y si sigue trabajando y con constancia puede llegar lejos.
Saludos amigo @irvinc
Hola, @irvinc.
Tu crónica sobre este emprendedor nos muestra que, como bien dices, identificar una necesidad en uno mismo aunado con la observación atenta del entorno podría dar cabida a un negocio sostenible como el que relatas aquí del distribuidor de tequeños a domicilio.
Excelente ejemplo para estimular la creatividad de quienes precisan emprender.
Saludos, mi amigo.
Hemos aprendido cualquier tipo de estrategias de venta y para empremder, y solo mirando la realidad desnuda.
¿El esfuerzo? Sin problemas, pues vale la pena.
Cada vez crecemos más, es lo que leo en estas historias de asertividad.
Muchas gracias, @irvinc
¡Excelente!