De soledades | On loneliness

Saludos. En su publicación para la comunidad @holos-lotus la amiga @damarysvibra nos invita a reflexionar sobre las diferentes concepciones que tenemos sobre la soledad, un tema que sin duda ha cobrado una importancia muy grande en nuestros días y que cada vez ocupa más el tiempo de los estudiosos de la salud mental. Les comento…
Mirando hacia atrás en el tiempo me doy cuenta que mi crianza favorecía el estar solo. Uno de los dichos preferidos de mi madre era: “más vale solo que mal acompañado”, con eso ella seguramente quería alertarnos para que nos mantuviéramos alejados de las malas personas. Sin embargo, en mi mentalidad infantil quizá yo no lo interpretara exactamente así y lo recibía más bien como una invitación a estar solo.
De manera que fui creciendo con una tendencia hacia la soledad, era un niño que casi no tenía amistades, entre otras cosas porque mi madre no nos dejaba salir a la calle a participar en juegos colectivos, en su manera de pensar a ella la calle le parecía un espacio lleno de peligros; muy ocasionalmente invitaba a uno que otro niño para que jugaran con nosotros en la casa. Quizá por eso para mí siempre fue muy fácil entretenerme con juegos tipo rompecabezas, donde podía pasar largas horas sin necesitar la compañía de nadie.

En los años de la adolescencia comencé a tomar conciencia de esa parte mía. Me daba cuenta que echaba de menos la compañía de los demás. En ese tiempo empecé a tener mis primeros amigos y paso a paso fui aprendiendo a darle importancia al valor de las amistades.
No obstante, que tener amigos ya era un paso importante para salir del estrecho marco de la soledad, mi temperamento en el fondo era el de un solitario, prefería tener muchos momentos para estar conmigo mismo, para cultivar ciertas aficiones como la música, la lectura, la reflexión, la contemplación sin más. Para todas esas actividades siempre he procurado el tiempo para estar solo. Me es relativamente fácil no aburrirme, puedo encontrar actividades que concentren mi atención y me distraigan sin tener la compañía de los otros.
Sin embargo, de algún tiempo para acá, a medida que he ido envejeciendo he sentido la imperiosa necesidad de compartir más con la gente. Tiene mucho que ver en esto el hecho de que ahora mis hijos y mis nietas están en otras partes lejanas, ya no puedo verlos con la frecuencia que me gustaría, mi contacto con ellos se limita a llamadas por Whatsapp. Ese alejamiento me ha tocado fuerte y me ha hecho tomar conciencia de mi necesidad de estar con otros.
Una de las decisiones que he tomado para atacar la situación es compartir más con familiares cercanos, tengo la suerte de que en mi mismo sector viven varias de mis cuñadas, Ahora las visito con más frecuencia, comparto más tiempo con ellas, con sus hijas y nietas, y la verdad es que cultivar más ese espacio relacional me ha ido renovando el ánimo.

Estoy convencido que no estamos diseñados para estar solos, el Creador nos hizo necesitados de compartir con los demás. Por eso es que los estados de soledad contribuyen al deterioro de la salud física y mental de las personas.
Hace pocos días mi hijo mayor me llamó para preguntarme cómo estaba lidiando con la soledad. Le dije que en realidad no me sentía solo, yo vivo con mi esposa y comparto con ella casi todo el día. Tenemos el hábito de hablar mucho y compartir diferentes actividades.
Sin embargo, mi hijo me recordó que eso no era suficiente. Lo adecuado para mantener nuestras capacidades cognitivas en buen estado es interactuar con el mayor número de personas posibles, esto hace que el cerebro tenga más estímulos que procesar, lo que estimula muchas áreas de la cognición. Mi hijo se puso muy contento cuando le dije que ahora me reunía con frecuencia a jugar cartas con mis cuñadas y mis sobrinas políticas.
Con la soledad pasa como con otras actividades de la vida, una dosis es necesaria, pero mucha no cae bien. Como dice uno de nuestros refranes: bueno es cilantro, pero no tanto…Aquí como en otras cosas lo importante es llegar al equilibrio.
Gracias por tu tiempo.


Greetings. In her post for the @holos-lotus community, our friend @damarysvibra invites us to reflect on the different conceptions we have about loneliness, a topic that has undoubtedly become very important in our day and age and is increasingly occupying the time of mental health scholars. Let me tell you...
Looking back, I realize that my upbringing encouraged me to be alone. One of my mother's favorite sayings was, “Better alone than in bad company.” With that, she surely wanted to warn us to stay away from bad people. However, in my childish mind, I may not have interpreted it exactly that way and took it more as an invitation to be alone.
So I grew up with a tendency toward solitude. I was a child who had almost no friends, partly because my mother wouldn't let us go out on the street to play with other children. In her mind, the street was a place full of dangers. Very occasionally, she would invite one or two children over to play with us at home. Perhaps that is why it was always very easy for me to entertain myself with puzzle-type games, where I could spend long hours without needing anyone's company.
In my teenage years, I began to become aware of that part of myself. I realized that I missed the company of others. At that time, I began to make my first friends and, step by step, I learned to appreciate the value of friendships.

However, even though having friends was an important step toward breaking out of the narrow confines of loneliness, my temperament was essentially that of a loner. I preferred to have plenty of time to myself, to cultivate certain hobbies such as music, reading, reflection, and simple contemplation. For all these activities, I have always sought time to be alone. It is relatively easy for me not to get bored; I can find activities that focus my attention and distract me without the company of others.
However, for some time now, as I have grown older, I have felt a pressing need to share more with people. This has a lot to do with the fact that my children and granddaughters are now far away, and I can no longer see them as often as I would like. My contact with them is limited to WhatsApp calls. This distance has affected me deeply and made me aware of my need to be with others.
One of the decisions I have made to address the situation is to share more with close family members. I am fortunate that several of my sisters-in-law live in the same area as me. Now I visit them more often, I spend more time with them, with their daughters and granddaughters, and the truth is that cultivating this relational space has renewed my spirit.
I am convinced that we are not designed to be alone; the Creator made us need to share with others. That is why states of loneliness contribute to the deterioration of people's physical and mental health.

A few days ago, my eldest son called me to ask how I was coping with loneliness. I told him that I didn't really feel lonely, as I live with my wife and spend most of the day with her. We have a habit of talking a lot and sharing different activities.
However, my son reminded me that this was not enough. The right thing to do to keep our cognitive abilities in good shape is to interact with as many people as possible. This gives the brain more stimuli to process, which stimulates many areas of cognition. My son was very happy when I told him that I now meet frequently to play cards with my sisters-in-law and nieces-in-law.
Loneliness is like other activities in life: a little is necessary, but too much is not good. As one of our sayings goes, cilantro is good, but not too much... Here, as in other things, the important thing is to strike a balance.
Thank you for your time.
Translated with DeepL.com (free version).








Comunidad Be Entrepreneur

Así es amigo, crecimos con esa frases decidas por nuestros padres, aunque en cierta forma es mejor estar solo que mal acompañado, ante los hechos de algunas situaciones de la vida. Sin embargo, después que vamos saboreando, es un poder de decisión nuestra.
Hahaha... No me sabía esa frase bueno es el cilantro pero no tanto... Morí de risa y tienes razón 😜😜😜
Un fuerte abrazo y besote grande 😘😘😘
Me alegra que hayas conocido una expresión nueva de nuestro refranero popular. A veces tenemos que ir olvidando ciertos mandatos de la infancia, como ese de estar solo. Gracias por pasar y comentar estimada @maleidamarcano. Un fuerte abrazo desde Maracay.
La soledad es algo que debemos aprender a disfrutar, pero también la compañía, la buena compañía. Siempre digo que somos seres sociales, y aunque lo tecnológico ha hecho que muchos confundan la hiperconectividad con relaciones reales, eso de ja un gran vacío al final.
Aprender a estar solos, es una gran herramienta, también soy de los que disfruta muchos los momentos de soledad. Las separaciones familiares de los venezolanos ha sido una constante realidad de estos últimos años, lamentablemente, y de eso se ha aprendido también.
Muchos puntos de los que podemos hablar a partir de este tema.
Feliz año nuevo @irvinc, bonita semana por delante.
Tienes toda la razón, es importante aprender a valorar y disfrutar las dos condiciones. Hay momentos donde la soledad es necesaria para echar adelante muchos proyectos personales, pero tanta soledad afecta el ánimo. Gracias por pasar y comentar estimado @apineda. Un fuerte abrazo desde Maracay.
No, no estamos diseñados para estar solos, mi apreciado hermano.
Y aquellos que estamos tendientes a quedarnos solos porque nos gusta, lo vamos aprendiendo en el camino.
Mil gracias por este post tan humano, mi apreciado, @irvinc
Me alegra que te haya gustado la publicación. Así es, querido @emiliorios, nuestra humana condición es la de compartir con nuestros semejantes, el aislamiento es un poco contra natura. Gracias por pasar y comentar. Un fuerte abrazo desde Maracay.
Me hizo recordar a mi abuela y mi mamá con lo de más vale solo que mal acompañado, y después eres refrán se lo repetía a mis hijos, es como una cadena 😅
Yo al contrario me gustaba sentirme acompañada en mi niñez y juventud temprana, ya en mi juventud adulta me gusta rodearme de pocas personas😁 mi mamá decía que me gustaba estar siempre con compinches ☺️ y ahora no. Fue un gusto leerle. Dios me lo bendiga 🙏🙏🙏
Creo que lo más "normal" es sentir la necesidad de compañía, la soledad prolongada siempre deja secuelas en nuestro modo de ser. Gracias por pasar y comentar querida @cochanet. Un fuerte abrazo desde Maracay.
I can relate so much to this. Your mum did a great job in your upbringing.
Currently, I am also trying to break free from some home training 😊.
Sometimes we have to unlearn many lessons from childhood; they may have worked then, but not now. Thank you for stopping by and commenting, my dear @phyna . Warmest regards from Maracay.