Eckhart en el laberinto de ceder el poder/ESP-ENG/ Eckhart in the maze of giving up power

Una ficción sobre la trasmisión del poder / A fiction about the transmission of power

IMG_20211020_161241.jpg
Fuente

Eckhart disfrutaba de la fresca brisa en la banca del jardín interior durante una tranquila tarde en la ciudad Luz. Pronto se celebraría la gran reunión de la logia, no la convención anual de la sociedad discreta que ya todos conocían, no.
El circulo intimo que nunca se nombraba y nunca anunciaba sus reuniones, en esta ocasión , Eckhart cedería su asiento a un heredero designado, ya que sus muchos años le pesaban para continuar llevando la novena parte de todas las decisiones importantes en el mundo.
La última década había significado muchos cambios, la mayoría muy mal ejecutados, pero claro la calidad de los líderes mundiales no era igual; cada día más codiciosos, inútiles y cobardes. No fueron capaces de motivar a las naciones a dar el salto necesario para construir el mundo del mañana.
El circulo llevaba mucho tiempo pasando inadvertido desde las últimas indiscreciones: Logias, Clubes, Protocolos, Agendas.
Todo estaba en el pasado y la discreción los mantenía en la sombra, a pesar de todos los escándalos, crisis y algún que otro rotundo fracaso como la revolución bolivariana del siglo XXI, el ejercicio del poder seguía en las manos adecuadas, las suyas y seguían disfrutando de los privilegios que la multitudinaria humanidad no disfrutaría nunca.
Religión y violencia siempre mantuvieron el orden y a los poderosos sobre los demás, convencidos en principio de entregar voluntariamente un diezmo, para el siglo XXI la extorsión impositiva alcanzo cifras cercanas al 70 % antes de que el caos se desatara y fuera contenido por el decreto del ingreso mínimo universal, que sin duda colapsaría totalmente la economía mundial.

En todo esto y más, meditaba Eckhart antes de tomar su decisión en cuanto al heredero a nombrar. Tres décadas de tranquilidad desde la normalización del trabajo físico robótico, la energía basada en hidrógeno y la minería espacial.

Su heredero junto a los otros dos dictadores del sector europeo, al igual que los otros dos triunviratos de Asia y América, llevarían la sociedad al siguiente nivel. Cultivo de órganos clonados como repuestos y transhumanos mejorados en sus capacidades o adaptados a los ambientes hostiles del espacio.
A pesar de la influencia de la nueva religión universal, seguían dificultando las cosas los grupos mas tradicionales y sectas ortodoxas. Igual los influencer y creadores de contenido y opinión guiarían el rebaño al redil.

Eckhart se había quedado dormido y soñaba que caminaba por los verdes prados de los campos Elíseos y contemplaba la torre de acero llamada Eiffel, que alguna vez visitara en su infancia, desaparecida hace tanto tiempo como los jardines públicos.

Mojest, se lanzaría a la conquista de más lejanos destinos en el espacio, mientras que, Sariat, no abandonaría su laboratorio, donde creaba fabulosas prótesis y construía increíbles cyborg que alguna vez fueron humanos, pero ahora forman la increíble fuerza de trabajo en las minas de asteroides. Ninguno se adaptaría bien a las responsabilidades del cargo y el triunvirato no admitía debilidades o falta de atención, el equilibrio de la sociedad humana es precario, pero hay que mantenerlo. Saray, su tierna hija seguramente lo relevaría dignamente, pero significaría sacrificar su felicidad familiar y condenar a sus tiernos nietos al cuidado de sirvientes y preceptores profesionales. Adiós al dulce idilio familiar.
Quizás no fue más que un espejismo y aunque no tuviera que sacrificar a su amada hija en un enlace matrimonial a la usanza de los antiguos reinos, nombrarla heredera y cargar sus hombros con el ejercicio del poder; la alternativa de Eckhart significaba que sus nietos fuesen relegados y no disfrutaran de las altas esferas.
No es gratis el poder, cara resulta la libertad.

IMG_20211020_161241.jpg
Fuente

Eckhart was enjoying the cool breeze on the bench in the inner garden during a quiet afternoon in the City of Light. Soon the great meeting of the lodge would be held, not the annual convention of the discreet society that everyone already knew, no.
The intimate circle that was never named and never announced its meetings, on this occasion, Eckhart would cede his seat to a designated heir, as his many years weighed on him to continue to carry the ninth of all the important decisions in the world.
The last decade had meant many changes, most of them very poorly executed, but of course the quality of the world leaders was not the same, each day more greedy, useless and cowardly. They were unable to motivate nations to take the leap necessary to build the world of tomorrow.
The circle had long gone unnoticed since the last indiscretions: Lodges, Clubs, Protocols, Agendas.
Everything was in the past and discretion kept them in the shadows, despite all the scandals, crises and some other resounding failure such as the Bolivarian revolution of the 21st century, the exercise of power was still in the right hands, theirs and they continued. enjoying the privileges that the multitudinous humanity would never enjoy.
Religion and violence always maintained order and the powerful over others, convinced in principle to voluntarily deliver a tithe, for the 21st century the tax extortion reached figures close to 70% before the chaos broke out and was contained by the decree of the universal minimum income, which would undoubtedly totally collapse the world economy.

In all this and more Eckhart meditated before making his decision as to the heir to name. Three decades of tranquility since the normalization of robotic physical work, hydrogen-based energy and space mining.

His heir along with the other two dictators of the European sector as well as the other two triumvirates of Asia and America would take society to the next level, cultivating cloned organs as spare parts and transhumans improved in their capacities or adapted to the hostile environments of the space.
Despite the influence of the new universal religion, the more traditional groups and orthodox sects continued to make things difficult. Likewise the influencers and creators of content and opinion would lead the herd to the fold.

Eckhart had fallen asleep and dreamed that he was walking through the green meadows of the Champs Elysees and gazing at the steel tower called Eiffel that he had once visited in his childhood, long gone as the public gardens.
Mojest would set out to conquer more distant destinations in space, while Sariat would not abandon his laboratory where he created fabulous prosthetics and built incredible cyborg that were once human, but now form the incredible workforce in the asteroid mines. None would adapt well to the responsibilities of the position and the triumvirate did not admit weaknesses or lack of attention, the balance of human society is precarious, but it must be maintained. Saray, his tender daughter, would surely relieve him with dignity, but it would mean sacrificing his family happiness and condemning his tender grandchildren to the care of professional servants and tutors. Goodbye to the sweet family idyll.
Perhaps it was nothing more than a mirage and although he did not have to sacrifice his beloved daughter in a marriage bond in the manner of the ancient kingdoms, name her heir and shoulder his shoulders with the exercise of power, Eckhart's alternative meant that his grandchildren were relegated and will not enjoy high places.
Power is not free, freedom is expensive.
Translated with google translator



0
0
0.000
1 comments