Soledad Persistente o Elegida ¿Un Mal Moderno? -Cambiar el Paradigma de Estar Solo- Reflexiones (ES/EN)

Hay algo que me está costando luchar en ciertas personas que me rodean, y tiene que ver con la sensación que tienen de estar solos. Sí, es una paradoja: Estamos conectados con miles de personas, rodeados de familias viviendo en ciudades y pueblos y, aun así, nos sentimos solos…
Y si bien ya sabemos que estar solo no es nada malo para nuestro bienestar, no es para nada aconsejable sentirse solo con disgusto para la salud mental, ni tampoco para la salud física, hablemos claro.

Enseñamos a interactuar, no a valorar
Esto puede ser un grave problema a la hora de tratar a personas que tienen sensación de soledad, porque la tendencia es enseñarles a tener buena interacción con otros y aprender a crear vínculos sociales.
Sí, es una forma útil de ayudar; pero, ¿cuántos nos estamos enfocando en que la persona aprenda a valorar el tiempo a solas para evaluación, crecimiento y para descanso?
—Es cultural —me decían amigos que han emigrado a países como Estados Unidos.
Allí es raro ver en zonas urbanas personas sentadas frente a su casa o interaccionando con vecinos; y es algo que les ha costado vivenciar.
El asunto es que las culturas latinoamericanas tienen arraigado el núcleo familiar como eje y centro de vida, por lo que la sensación de soledad puede multiplicarse cuando la interacción baja.
Países como Estados Unidos y otros de Europa no presentan índices de sensación de soledad cuando, durante la semana, se enfocan en el trabajo y en sus propios hogares.
Un artículo de Ann Arbor, del ISR Instituto para la Investigación Social de la Universidad de Michigan, de febrero de 2025, llamado: La paradoja de la soledad: estar solo puede no ser tan malo, expone varias investigaciones que hablan de esa sensación de soledad incongruente con nuestra actividad diaria de conexión global.
Explica cómo las redes sociales hacen ver a la soledad como algo dañino o peligroso porque necesitan ser visitadas; se enfatiza en la importancia de distinguir lo que es realmente la soledad física que necesitamos, y expone como peligrosa esa sensación dolorosa de desconexión que se llama soledad emocional.
Las personas que perciben su tiempo a solas como un momento de bienestar generan resiliencia ante situaciones difíciles como las que hemos vivido en la pandemia por el Covid-19.
Es importante que aprendamos a valorar el tiempo a solas junto a realizar interacciones sociales.

Pero hay problemas modernos reales
Quiero que pensemos en este problema porque es causa de depresión y de otros síntomas que merecen ser tratados.
Necesitamos conexiones afectivas, sentir que pertenecemos a un grupo y que estamos acompañados en la consecución de nuestros objetivos y metas
Pero en este momento de la sociedad existen tres graves problemas, a mi parecer. Uno del que ya hablé respecto a la cultura estadounidense, es decir, el urbanismo que ha hecho que renazca el individualismo en medio de millones de personas.
En una ciudad, la gente vive en su propio mundo, trabajando, pagando, creciendo según las exigencias y modelos actuales.
Segundo, al mismo tiempo viven inmersos en pantallas, evitando relaciones consistentes y significativas… Es otro problema, la tecnología que genera una interacción social insuficiente o irreal, porque se muestra lo perfecto, lo que supuestamente se quiere vender como perfecto y modelos de vida a veces incompatibles con nuestras propias realidades.
Y, lo otro es el ataque tan grave que se ha tenido hacia la familia, donde se han roto los lazos familiares, con incapacidad de formar parejas estables y hasta de traer niños al mundo.
Es una forma de vida dedicada a la productividad más que a la consolidación de núcleos sociales.
Creo que la OMS, al hablar de soledad y de que países como el Reino Unido hayan nombrado ministerios de soledad, tiene la razón para generar conciencia y alarma sobre esto.

Un tema pertinente
Intentamos traer temas que permitan interaccionar entre nosotros, pero también que nos replanteen nuestra propia situación, evaluarnos y detectar problemáticas que, más adelante, nos van a generar dificultades.
La consecuencia de la sensación de soledad en el ser humano no es buena, es perjudicial para la salud, en el sentido de que la desconexión nos lleva a preocupaciones, tristeza y nos aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
La gente sola muere más temprano…
Por otro lado, está comprobado que se debilita el sistema inmune, la autoestima, se daña el sueño y los cuadros depresivos son frecuentes.
Y no quiero finalizar sin antes recordar que no solo los adultos mayores, como he tratado anteriormente en mis columnas, sufren de este problema de soledad; también cuando somos adolescentes nos sentimos aislados emocionalmente, y esto es algo que los padres deben atender.
Pero también de adultos, y lo acabamos de hablar en el urbanismo y el individualismo, nos aislamos considerablemente producto del trabajo, las responsabilidades y expectativas que nos imponen los modelos de vida modernos.
¿Podemos cambiar esto?
La pandemia nos enseñó mucho, pero nunca está de más que sigamos resaltando la necesidad de valorar la soledad como momento de crecimiento y de reinvención, de descanso y de evaluación.
Y ser capaces de detectar cuándo esto nos está generando tristeza.


Persistent or Chosen Solitude: A Modern Disease? -Changing the Paradigm of Being Alone- Reflections

There’s something I’m struggling with when it comes to certain people around me, and it has to do with their feeling of being alone. Yes, it’s a paradox: We’re connected to thousands of people, surrounded by families living in cities and towns, and yet we still feel alone…
And while we already know that being alone isn’t bad for our well-being, it’s definitely not advisable to feel lonely—it’s bad for mental health, and let’s be clear, it’s bad for physical health, too.

We teach to interact, not to value
This can be a serious problem when dealing with people who have feelings of loneliness, because the tendency is to teach them how to interact well with others and learn how to build social bonds.
Yes, it’s a useful way to help; but how many of us are focusing on the person learning to value time alone for evaluation, growth, and rest?
-It’s cultural, I was told by friends who have emigrated to countries like the United States.
In urban areas, it is rare to see people sitting outside their house or interacting with neighbors; and it has been hard for them to experience.
The point is that Latin American cultures have a deep-rooted family nucleus as the axis and center of life, so the sense of loneliness can multiply when interaction drops.
Countries such as the US and others in Europe do not exhibit rates of loneliness when they focus on work and their own homes during the week.
An article from Ann Arbor, ISR Institute for Social Research at the University of Michigan, February 2025, called: The Loneliness Paradox: Being Alone May Not Be So Bad, presents several studies that speak of this sense of solitude incongruent with our daily activity of global connection.
It explains how social media make solitude look like something harmful or dangerous because they need to be visited; it emphasizes the importance of distinguishing what is really the physical loneliness we need, and exposes as dangerous that painful feeling of disconnection called emotional loneliness.
People who perceive their time alone as a moment of well-being build resilience to difficult situations like those we have experienced in the COVID-19 pandemic.
It is important that we learn to value time alone along with social interactions.

But there are real modern problems
I want us to think about this problem because it causes depression and other symptoms that deserve to be treated.
We need emotional connections; we need to feel that we belong to a group and that we are supported in achieving our objectives and goals.
But in today’s society, there are three serious problems, in my view. One, which I’ve already discussed in relation to American culture, is urbanization —which has led to a resurgence of individualism even amidst millions of people.
In a city, people live in their own worlds, working, paying bills, and growing according to current demands and models.
Second, at the same time, they are immersed in screens, avoiding consistent and meaningful relationships… This is another problem: technology that generates insufficient or unrealistic social interaction, because it shows us perfection—what is supposedly being sold as perfect—and models of life that are sometimes incompatible with our own realities.
And then there is the severe attack on the family, where family ties have been severed, leading to an inability to form stable relationships and even to bring children into the world.
It is a way of life devoted to productivity rather than to the strengthening of social units.
I believe that the WHO, in addressing loneliness—and given that countries like the United Kingdom have established ministries of loneliness—is right to raise awareness and sound the alarm about this issue.

A relevant topic
We try to bring in topics that allow us to interact with each other, but also to reconsider our own situation, evaluate and detect problems that will later cause us difficulties.
The consequence of the feeling of loneliness in the human being is not good, it is harmful to health, in the sense that disconnection leads us to worries, sadness and increases our risk of cardiovascular diseases.
Lonely people die earlier...
On the other hand, it has been proven that weakens the immune system, self-esteem, damage sleep and depressive symptoms are frequent.
And I don’t want to end without first remembering that not only older adults, as I have discussed earlier in my columns, suffer from this problem of loneliness; also when we are teenagers we feel emotionally isolated, and this is something parents must attend to.
But also of adults, and we have just spoken about urbanism and individualism, we isolate ourselves considerably product of work, responsibilities and expectations that the modern models of life impose on us.
Can we change this?
The pandemic has taught us a lot, but it is never too much to emphasize the need to value solitude as a moment of growth and reinvention, of rest and evaluation.
And being able to detect when this is causing us sadness.



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De acuerdo 100%.Muy cierto .
El otro día me llamó la atención la foto del hombre bajo las nubes; me recordó que a veces la soledad también es un espacio de introspección, como lo que aprendí al trabajar con mi familia cuando buscamos tiempo a solas para recargar energías. En mi experiencia, el estudio de Ann Arbor que citás muestra que la presión de estar siempre conectados puede ser contraproducente. 😊
Buenas nochex @emiliorios. La soledad ese espacio tan necesario, valioso y maravilloso que disfrutamos cuando no nos sentimos solos y que se convierte en una pesadilla cuando nos sentimos solos.
Hoy, después de casi un año nos visitó un amigo, ¿Su misión? Salir del aislamiento y la soledad en la que se ha sumergido, es un paso dado a consciencia por lo que creo que puede superarlo.
Saludos, un tema al que hay que prestarle atención.
La soledad es necesaria para esa platica interna, para controlar las emociones, pero cuando nos acostumbramos a ella dejamos de ser nosotros para ser "ermitaños", por otro lado, en la otra cara, están quienes no soportan la soledad porque esta, no es más que el reflejo de un dolor que aún no ha sanado.
Por supuesto que podemos cambiarlo. Pero para ello hace falta madurar mucho y tener realmente el coraje y la determinación de no someternos a la ciega a lo que la sociedad actual y los tecnócratas intentan imponernos a la fuerza.
Hay que crear más consciencia sobre éste creciente problema que afecta y ya ha afectado a innumerables personas de todas las edades alrededor del mundo y ya amenaza en convertirse en una auténtica pandemia a nivel global. De hecho, yo ya he escrito sobre éste tema múltiples veces y durante muchos años. Pero, y éste es un gran pero... ¿Quien realmente escucha cuando está totalmente cautivo, sumergido, embelesado y abobado delante de la pantalla que tiene entre las manos y lleva a todas partes en su bolsillo?
Hola amigo @emiliorios, es un placer saludarte, este es un gran tema, porque, debemos de enfocar o hablar la soledad desde diferentes puntos de vista, como lo mencionas, no solo los adultos sufren de soledad, lo digo por mi, yo con mis padres vivos, separados, yo estaba con mi madre me sentia muy sola y he estado prácticamente sola y me siento sola, pero, esto no me hace debil, me hace más fuerte.
Considero, que todo depende de nosotros mismos, en qué nos enfocamos y de acuerdo como están nuestros pensamientos y emociones, todo tiene que tener un equilibrio.
Si sabemos manejar la soledad, le podemos sacarle provecho, por qué en ella encontramos recargar las energía que vamos perdiendo, de acuerdo a los diferentes problemas y entorno que nos rodea.
Saludos