Quién necesita idiotizarnos/ESP-ENG

Saludos, amigos de la comunidad @holos-lotus, tal como lo expresa nuestro amigo @emiliorios: en esta comunidad nos encargamos de desandar esas situaciones modernas, para, a través del análisis y nuestra propia experiencia, buscar soluciones y mejorar el camino del crecimiento. Les invito a leer su más reciente publicación.

En concordancia con ese sentir, cada día observo situaciones que me llaman la atención, y en este orden de pensamiento, he estado analizando el culto a la bobería, que está tan de moda en estos tiempos.
Tradicionalmente, se le criticaba a la televisión la cantidad de programas de contenido basura, con muy bajo nivel cultural, que se transmitían a las horas donde toda la familia estaba en casa, pero los programas serios o formativos, a altas horas de la noche. Se habló alguna vez de la llamada generación boba y me pregunto qué nombre se le podría dar a esta.

Desde que llegó TikTok al panorama tecnológico, he observado el abundante contenido, no solo basura, sino absurdo y sin sentido, que se proyecta en estos espacios y me llama la atención cómo un medio, al que se le podría sacar el mayor provecho, como herramienta para el aprendizaje o divulgación de temas de interés general, entre otras bondades, tenga un alto espacio para la tontería.

Me gusta esta plataforma porque he conocido varios acuarelistas que dan clases en vivo, también están los que cultivan jardines y he obtenido unos cuantos secretos para hacer crecer y multiplicar mis plantas; manualidades, cocina y hasta taquigrafía. Pero qué vergüenza ajena, cuando me he encontrado con señoras mayores haciendo muecas o imitando voces con filtros y maquillajes, o jóvenes en comportamientos obscenos.

Hace unos años coincidí con una colega en una maestría y formamos equipos de trabajo; ella era la primera que llegaba a las reuniones, con cantidades de fotocopias y libros. No abría la boca en el momento de la discusión de ningún tópico. Entendí siempre que ella necesitaba graduarse porque eso significaba un ingreso más en la época donde el mérito significaba algo, pero que quizá un exceso de timidez o inseguridad le hacía mantener ese silencio abrumador.

Imaginen dónde la encontré, estaba haciendo "en vivos" en TikTok. En ese momento solicitaba a alguien que quisiera hacer una "batalla" (desconozco de qué se trata) con ella, y no tomara en cuenta la edad, "que no le importe que sea una vieja", decía, mientras se mecía de un lado a otro al ritmo de una salsa. Aquello me llamó la atención y me atreví a saludarla; respondió de inmediato y me dijo que estaba haciendo eso, que me metiera también porque era bueno para "facturar", que su hija lo hacía y le iba de lo mejor. Me despedí de ella y no niego que con cierta tristeza de ver el devenir de una sociedad en grave crisis.

¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Quién nos necesita tan soberanamente ridículos? ¿Hasta qué punto podemos llegar para solventar una crisis personal, no solo económica? Son muchas preguntas que generan desencanto.

En algún momento, la formación académica dejó de ser una prioridad para convertirse en algo accesorio. Los mentores, asesores y tutores se sustituyen por influencers, individuos que de la noche a la mañana ejercen poder de decisión en el comportamiento de miles de seguidores, que consiguen en ellos una nueva forma de ser y estar. Mientras tanto, la vida, esa que ocurre mientras estamos "dormidos", sigue pasando.

English Version

Greetings, friends of the @holos-lotus community! As our friend @emiliorios says, in this community we take on the task of unraveling these modern situations, and through analysis and our own experience, we seek solutions and improve the path to growth. I invite you to read his most recent publication.

In line with that sentiment, every day I observe situations that catch my attention, and in this line of thought, I have been analyzing the cult of foolishness, which is so fashionable these days.

Traditionally, television was criticized for the amount of low-quality, low-brow content broadcast during family hours, while serious or educational programs aired late at night. There was talk of a so-called "dumb generation," and I wonder what else could be called this one.

Since TikTok arrived on the tech scene, I've observed the abundance of content—not just trash, but absurd and nonsensical—projected on these platforms. It strikes me how a medium that could be so much more than a tool for learning or disseminating topics of general interest, among other benefits, dedicates so much space to foolishness.

I like this platform because I've met several watercolorists who give live classes, and there are also gardeners, and I've learned a few secrets for growing and propagating my plants. I've also learned crafts, cooking, and even shorthand. But how embarrassing it is to see older women making faces or imitating voices with filters and makeup, or young people behaving obscenely.

A few years ago, I was in a master's program with a colleague, and we formed work teams. She was always the first to arrive at meetings, carrying stacks of photocopies and books. She didn't say a word during any discussion. I always understood that she needed to graduate because it meant more income back when merit meant something, but perhaps excessive shyness or insecurity kept her so silent.

Imagine where I found her: she was doing TikTok Lives. At that moment, she was asking for someone who wanted to have a "battle" (I don't know what that meant) with her, and who wouldn't care about age, "don't mind that I'm an old lady," she said, while swaying from side to side to the rhythm of salsa. That caught my attention, and I dared to greet her; she responded immediately and told me that she was doing that, that I should join in too because it was good for "making money," that her daughter did it and was doing very well. I said goodbye to her, and I won't deny that I felt a certain sadness seeing the direction a society in serious crisis is taking.

What are we becoming? Who needs us to be so utterly ridiculous? To what lengths can we go to resolve a personal crisis, not just an economic one? These are many questions that generate disillusionment.

At some point, academic training ceased to be a priority and became something secondary. Mentors, advisors, and tutors are being replaced by influencers, individuals who overnight wield decision-making power over the behavior of thousands of followers, who find in them a new way of being and existing. Meanwhile, life, the life that unfolds while we are "asleep," keeps going.



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Pues así son las cosas…, desde un principio nunca me gustó Tik-Tok y aquí en Canadá está prohibido; gracias a dios. La sociedad se inclina a hacer lo que sea para generar ingresos y creer que con likes romper el aislamiento, están equivocados.

Los efectos negativos en la salud mental de los jóvenes (incluida la exposición a contenido tóxico y adicción), la adicción y pérdida de tiempo por su algoritmo, la dificultad para moderar contenido inapropiado y la propagación de desinformación..., son algunas razones de peso por las cuales tampoco recomiendo esa plataforma. Pero, si la gente mayor ha encontrado en ella maneras de monetizar por contenido absurdo, qué le podemos decir a la juventud que es fácilmente manejable.

Como en toda red social, hay quienes invierten tiempo y esfuerzo por dejar un buen mensaje, otros —y ganan dinero— dejan entre dicho sus propios principios, y eso no les importa mientras engorden la cartera. Solo espero que no somaticen lo que publican, porque me imagina la calidad de persona que serán si así en Tik-Tok son en sus casas.

Seguimos disfrutando afortunadamente de HIVE y su calidad de contenido. Un abrazo en la lejanía.

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A mí me gustan muchas redes, pienso que siempre se le puede sacar provecho y de hecho lo he podido hacer en temas de saberes, pero lamentablemente, son tantos los desaciertos que hay que tener mucho cuidado con ellas sobre todo con los niños.

Saludos.

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Excelente tu exposición. Gran parte de las sociedades van muy rápido pero en sentido contrario y es abrumador que seamos nosotros los que no encajamos. Quiero escribir sobre ello. Un abrazo

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Me gustaría leer tu punto de vista, Iris; estaré atenta.

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Inimaginable hasta hace unos años que la ridiculéz llegaría a tanto.
Y sí, creo que todo eso tiene de base la parte económica; aunque detrás hay mucho de necesidad de validación.
Uno no puede decir que de esta agua no has de beber por eso, mejor me callo antes de que me vean pidiendo batallas en las redes.
Me han dejado pensando tus preguntas:
"¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Quién nos necesita tan soberanamente ridículos? ¿Hasta qué punto podemos llegar para solventar una crisis personal, no solo económica?"
Mil gracias, @charjaim por este post.

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Sí, no creas que también me preocupa lo de esa agua no he de beber, respeto un poco esas cosas porque la vida nos pone a hacer lo mismo que criticamos, por eso soy bien descriptiva de qué es lo que no me gusta y qué sí. A ti no te creo que te vea en eso; pero sí me gustaría verte desarrollar un tema médico donde estoy segura de que sería muy útil y variado.

Saludos, amigo.

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Una reflexión que alerta sobre el peligro de las banalidades que atentan contra el bienestar. Saludos

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Sí, es allí donde pongo la mira, ¿qué se busca con eso?

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Me imagino la sorpresa al ver a su colega en Tik Tok dada la personalidad que siempre mostró, pero bueno que le puedo decir, uno ve de todo ahorita, pero es cierto hay mucho contenido basura, que no deja nada. Sin embargo el negocio en esas plataformas es generar debates,alborotos y el que se sumerge en ese mundo va dispuesto a todo, debe saber que todo tiene acción y reacción.

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Sí me sorprendió y por eso me quedé viendo y tratando de entender, sin mucho avance, lo de la batalla, hasta que se dio cuenta de que andaba por allí y me saludó. Y sí también es cierto, mientras más provocadora sea la persona debera más puntos y recompensas. Fin de mundo, diría mi abuela.

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Lamentablemente está sucediendo exactamente así y, para muchos, un like vale mas que un diplomado o un curso de postgrado.
Se han modernizado las banalidades y estudiar se ha visto como una pérdida de tiempo porque muchos andan tras el dinero rápido y fácil y ven en redes sociales la posibilidad para alcanzar el "éxito inmediato"
La verdad es que se ha ideotizando la sociedad de tal manera que estamos involucionando. Feliz día. Salud y saludos.

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Tal cual lo dices, es bueno analizar esos temas en estos espacios, no todo está perdido. El cansancio a lo banal llegará.

Feliz domingo.

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