Esperanza: Nuestra Brújula Emocional/ Inic #24 (Esp/ Eng)

Fuente/ Source
Esp
"La esperanza es lo último que se pierde..." Así decimos por estas tierras y eso significa que la esperanza viene a ser algo así como ese ánimo a seguir, a continuar con nuestros proyectos, con nuestras búsquedas, esa razón de ser que nos motiva a seguir viviendo. Cuando esta desaparece es cuando caemos en situaciones negativas, como la tristeza, ansiedad, depresión, llevándonos incluso a perder la brújula emocional de nuestras vidas.
Como leí en varios comentarios en el post original en cuanto a la esperanza que manejamos algunos venezolanos, creo que es un sentimiento generalizado, porque se ha convertido en ese agarre que tenemos los que no nos hemos ido del país y los que han apostado a este nuevo despertar y que, como los músicos del Titanic, hemos resistido las embestidas de las olas. Acompañamos este sentimiento con la certeza de que todo va a obrar para bien, pues Dios no se equivoca.
Así es que en este caso y en otros ámbitos de mi vida, la fe y la esperanza hacen la combinación perfecta para mantener mi bienestar en perfecta sintonía; cuestión que me sirve para replicar todas estas emociones y sentimientos para con mis semejantes y que, como decía mi abuelita, mientras haya vida, hay esperanzas, en cada respiro, en cada aliento. Por eso pienso que es indispensable mantener vivas nuestras esperanzas, nunca dar nada por terminado o finalizado mientras estemos respirando.
Pues todo puede cambiar en un segundo, para bien o para mal, aunque muchos decidimos apuntar siempre para bien y confiar en que, si no se da lo que esperamos, es porque vendrá algo mejor, aunque tengamos que transitar por un proceso y todo lo que este conlleva. Tomando las enseñanzas obtenidas para continuar y seguir adelante. Así es que concluyo que la esperanza es nuestro motor, que le pone color a nuestros días, la brújula emocional que nos mantiene a flote. ¡Saludos, mis queridos amigos!

Eng
“Hope is the last thing to be lost...” That's what we say around here, and it means that hope is something like the drive to keep going, to continue with our projects and our pursuits—that sense of purpose that motivates us to keep living. When hope disappears, we fall into negative states such as sadness, anxiety, and depression, which can even cause us to lose our emotional compass in life.
As I read in several comments on the original post regarding the hope that some of us Venezuelans hold onto, I believe it is a widespread sentiment, because it has become that anchor for those of us who have not left the country and those who have staked everything on this new awakening—and who, like the musicians on the Titanic, have weathered the onslaught of the waves. We accompany this sentiment with the certainty that everything will work out for the best, for God does not err.
So in this case and in other areas of my life, faith and hope make the perfect combination to keep my well-being in perfect harmony; a matter that helps me share all these emotions and feelings with my fellow human beings and that, as my grandmother used to say, as long as there is life, there is hope, in every breath, in every breath. That is why I believe it is essential to keep our hopes alive, never to consider anything over or finished as long as we are breathing.
For everything can change in a second, for better or for worse, though many of us choose to always aim for the best and trust that, if what we hope for does not come to pass, it is because something better is on the way—even if we have to go through a process and all that it entails. Taking the lessons learned to carry on and move forward. So I conclude that hope is our driving force, the one that brings color to our days, the emotional compass that keeps us afloat. Greetings, my dear friends!

Traductor/Translated with DeepL.com (free version)
Banner @brujita18
La fotografia pertenece a mi galeria personal/The photo is from my personal gallery
Coincido con vos, @brujita18. De toda mala experiencia, como de los errores y fracasos, podemos sacar algo bueno que nos hace crecer. Sin duda, estas dos décadas o lo que va del siglo han sido años de dolorosas experiencias que a unos hicieron crecer y reinventarse, mientras que otros insisten en el error, victimizarse y culpar a los demás. Desde Colón a los imperios o simplemente a la suerte.
Alimentemos la esperanza y ojalá encontremos la mejor manera de retomar un camino común al concierto mundial, la actualidad, dejando atrás el atraso y los males sufridos. Naturalmente que sin olvidar, no sea que volvamos a tropezar en la misma piedra y no podamos salir del pozo.
De los errores se aprende y el que no lo haga creo que le tocará hacerlo... Pues cuando, a un sentir único en la gran mayoría, o corres o te encaramas.
Apostemos por lo positivo, por la oración, por el bienestar y cosas grandes vendrán.
Gracias por tu agradable visita😉 me encanta leer tus comentarios, saludos!!
Sabia tu abuelita:
"...mientras haya vida, hay esperanzas, en cada respiro, en cada aliento."
Lo iportante es que miremos hacia las soluciones y no hacia la queja.
Gracias, @brujita18 por tus reflexiones.
Muy sabia 🤗. Así es aunque a veces cueste, siempre hay algo pero lo cual agradecer. Gracias por tu visita amigo😉
Saludos @brujita18 Esa es la actitud. Confiar siempre que lo que sucede es lo mejor, que la vida tiene sus procesos, sus cambios imprevistos, como dices. La esperanza es ese motor que nos mueve a seguir adelante cada día, dando lo mejor. Saludos desde Andalucía.
A veces potenciar la esperanza y no dejarla caer y en estos momentos es lo que debemos hacer. Gracias por tu visita querida amiga un abrazo desde Caracas!