Generalidades sobre escarabajos nocturnos de la familia Scarabaeidae y el género Leucothyreus

En esta publicación se darán a conocer datos no compartidos en mi blog sobre coleópteros de la familia Scarabaeidae, para ello se tomará como referencia y como ejemplar modelo a una especie del género Leucothyreus. Las especies de este género tienen un comportamiento que complica en cierta medida el poder determinar fácilmente si alguna de nuestras plantas se encuentran siendo invadidas por estos escarabajos, así que te invito a leer el presente artículo para conocer más de cerca a este grupo de insectos.


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En los agroecosistemas, muchas veces es difícil lograr dar desde un inicio con aquellas formas de vida que atacan las plantas cultivadas a pesar de que estas muestren síntomas iniciales, pues, la cantidad de artrópodos que tienen tendencias fitófagas son innumerables, aunque en su gran mayoría serán insectos. Los miembros de esta clase (Insecta), cuentan con aparatos bucales que se adaptan según sus necesidades, por este motivo los cambios externos que se aprecien en las plantas pueden ser una guía que sirva para descartar a los insectos que la están atacando, ya que un insecto mandibulado no provocará el mismo daño que uno picador, pero el resultado si puede llegar a ser el mismo si no se controla el problema a tiempo, es decir, la pérdida de la cosecha o la muerte de algunas plantas. Asimismo, cuando el daño lo genera un insecto con mandíbulas las partes aéreas de las plantas como tallos o el follaje en general se verán parcial o totalmente destruidos, al observar el cultivo afectado puede que se consiga al responsable en el momento, pero muchas veces esto no sucede porque el organismo solo llega a estar presente en determinadas horas del día. En este sentido, hay orugas de lepidópteros que se ocultan en el día bajo tierra y en la noche suben a las plantas a devorarlas, esto mismo ocurre con algunas especies de escarabajos, lo que dificulta en cierta manera el diagnosticar por completo el ataque de plagas.

Los coleópteros (escarabajos), llegan a ser plagas de mucho interés agronómico cuando sus poblaciones se descontrolan por diversos factores. Los ataques de este tipo de insecto son habitualmente confundidos con el de hormigas cortadoras de hojas, orugas o saltamontes, en este aspecto no hay una clara manera de diferenciar el ataque de este conjunto de hexápodos, pero siempre los rastros que van dejando sobre hojas o en el suelo como sus excrementos pueden servir como referencias. Generalmente, el grupo de escarabajos fitófagos más perjudicial es el que está comprendido por los miembros de la familia Chrysomelidae, pero también hay otros grupos que comparten este hábito alimenticio y que de igual manera llegan a convertirse en plagas, teniendo el extra de que solo están durante ciertas horas del día sobre las plantas, siendo aquí cuando se convierten en un dolor de cabeza.


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Cuando se habla de escarabajos resulta casi indispensable el mencionar a la familia Scarabaeidae, pues, este grupo posee a muchas de las especies más representativas del orden Coleoptera, además es uno de los taxones más grandes en términos numéricos que se pueden encontrar entre todos los escarabajos, teniendo más de 25.000 especies registradas hasta el momento. Estos escarabajos suelen ser muy apreciados por sus tamaños y por la forma que presentan muchas de las estructuras que componen su morfología externa, mismas que llegan a tener formas de cuernos o espinas; a su vez, también han sido objetos de estudios por lo hábitos que tienen algunos de sus miembros, los cuales emplean excrementos como fuente de alimento para su descendencia, lo que los convierte en escarabajos de mucho valor ecológico por su papel reciclador. Sin embargo, no todo en esta popular familia es muy apreciado por el humano, ya que también hay ejemplares que llegan a entorpecer las prácticas agrícolas por el impacto negativo que provocan sobre ciertos cultivos.


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Por otro lado, algunos de estos escarabajos pasan la mayor parte de sus vidas bajo tierra o dentro de la corteza de arboles, por este motivo llegan a ser difíciles de encontrar. Muchas especies fitófagas tienen este hábito, por lo que solo salen a aparearse y se alimentan durante ciertos momentos del día, siendo la noche el momento ideal para cumplir con estas labores sin ser molestados. Para el hombre que se desenvuelve en la agricultura esto llega a ser un problema de mucho peso, ya que estas son nuestras horas de descanso y nuestra visión está extremadamente limitada cuando hay ausencia de luz, de manera que, es algo muy común irnos a descansar a las 8 pm y en la mañana siguiente encontrar gran parte de nuestras plantas con las hojas y tallos destruidos, al realizar una inspección del cultivo no se encuentra a un responsable de dichos daños en las zonas más frecuentes en donde se suelen ocultar los insectos, es decir, en el envés de las hojas o sobre ciertos espacios del follaje, ya esto sugiere que la plaga no vive sobre las plantas y solo las emplea como alimento, momento en el que toca revisar el suelo de los alrededores.

Al momento de remover la hojarasca o voltear un poco el suelo puede que aparezcan los responsables, la orugas de mariposas o ciertos coleópteros son los principales sospechosos que pueden salir a la luz en este caso. Las orugas de lepidópteros que se ocultan bajo el suelo o la materia orgánica pueden ser colectadas y sacadas de la zona, también al estar expuestas pueden ser aprovechadas por las aves; sin embargo, al encontrar coleópteros fitófagos en grandes cantidades puede ser el inicio de un problema mucho mayor, por lo que a pesar de controlar a los que encontremos, aun faltará determinar si el daño o la presencia de estos se reducirá.


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Dentro de la familia Scarabaeidae y de la subfamilia Rutelinae se encuentra un género conocido dentro del campo científico como Leucothyreus. Este género se compone de un estimado de 11 especies, a simple vista no son insectos muy llamativos, incluso son escarabajos pequeños, pero en los últimos años algunos de sus miembros han obtenido mucho renombre por un aspecto negativo, y es que, estos pueden ser plagas de mucha importancia dentro de las plantaciones de palmas aceiteras. Como mencioné en el segmento anterior, el encontrar a estos escarabajos y colectarlos del suelo muchas veces no termina siendo la solución del problema, ya que mientras los adultos se alimentan de las partes aéreas de las plantas durante la noche, las larvas de estos se alimentan de manera progresiva del sistema radicular (raíz), por lo que el cultivo puede llegar encontrarse bajo un ataque severo en cada una de sus partes más vitales.


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Las larvas de estos insectos también poseen fuertes mandíbulas y, al estar bajo el suelo, estas se mantienen completamente protegidas de los ataques de depredadores. Gracias a sus mandíbulas pueden romper o destruir todo el sistema radicular de la planta, esto dificulta que la planta absorba los nutrientes y el agua que necesita para sobrevivir, por este motivo el lograr controlar a los adultos no garantiza una victoria absoluta dentro del sistema de producción, motivo por el que el monitoreo del cultivo afectado debe ser más intensivo con el propósito de evaluar si este se comienza a recuperar o si por el contrario este continua descendiendo, de darse esta última opción, entonces es indispensable observar las raíces de las plantas en busca de las larvas de este tipo de escarabajos.

Generalmente, los escarabajos tienen ciclos biológicos muy largos, pero este depende mucho de la especie, ya que algunos tienen ciclos relativamente cortos. En el caso de las especies del género Leucothyreus tienen un desarrollo que requiere de un tiempo que ronda los 6 meses, todo este desarrollo inicia desde la postura de huevos, una vez que las larvas emergen estas se alimentan de las raíces de la planta y de otras fuentes de origen vegetal, el tamaño de estos juveniles también va aumentando de manera gradual, por lo que cada vez será más el alimento que requiera la larva. Las orugas de los lepidópteros tienen un desarrollo muy corto, es decir, que en cuestión de unas pocas semanas dejarán de alimentarse y ya no serán un problema directo para las plantas, pero con los escarabajos es muy diferente, ya que el simple hecho de que una larva de Leucothyreus esté por meses alimentándose el daño que genera por el factor tiempo es mucho mayor, si a esto le sumamos el extra de docenas de larvas, entonces todo se multiplica.


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Controlar a las larvas de estos escarabajos puede llegar a ser una de las tareas más difíciles que se pueden encontrar dentro de la agricultura, ya que conlleva cierto riesgo e incluso, puede que el control poblacional no sea de todo exitoso por el motivo de que permanecen ocultos bajo tierra. Estas larvas se movilizan por medio de pequeñas galerías que poco a poco van cavando, generalmente se encuentran a una profundidad que oscila entre los 15 a 20 centímetros, algunas larvas de otros escarabajos pueden llegar a dejar pequeñas montañas de tierra y excrementos muy cerca de las plantas, esto puede ser un punto de partida o un indicativo de la presencia de los juveniles de estos insectos; sin embargo, también puede tratarse de otros artrópodos con la capacidad de cavar, razón por la que solo queda explorar bien la zona removiendo la tierra para ver si hay fortuna y se encuentran a estas larvas.

Por otro lado, la aves y pequeños mamíferos terminan siendo enemigos naturales de las larvas de estos insectos, ya que estos animales regularmente los localizan y remueven el suelo hasta dar con el insecto. Las larvas no cuentan con algún mecanismo que les permita ahuyentar de alguna forma a su agresor, por lo que una vez que son expuestas pierden su única protección (suelo) y pueden ser aprovechados por ciertos animales como fuente de alimento.


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La morfología de este insecto no está muy distante de otros coleópteros, por este motivo puede ser algo complicada el poder identificarlo sin errores. Estos coleópteros del género Leucothyreus son relativamente pequeños, ya que su tamaño a duras penas llega al centímetro de longitud, sus cuerpos son algo redondeados, pero no llega ser tan marcada esta característica como si puede ocurrir con ejemplares de otras familias. De igual manera, los escarabajos siempre me recuerdan en cierta medida a las tortugas, esto ocurre por la apariencia que les da su quitinosa coraza y por ser insectos que se mueven muy lento cuando se encuentran en alguna superficie, pues, sus cuerpos son pesados y sus patas no están adaptadas para una locomoción rápida, pero en muchas especies como la presentada en este post estas extremidades cumplen otra función como lo es la de cavar. Los coleópteros en general o por lo menos gran parte de ellos, Cuentan con una gran fuerza en sus patas, el ejemplar de este post pese a su pequeño tamaño puede mover rocas que superan hasta 4 veces su tamaño.


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Este ejemplar tiene una tonalidad rojiza muy oscura, por este motivo en ciertas ocasiones pareciera ser negro. Las antenas también son bastante particulares, ya que pueden verse muy finas; sin embargo, en la punta tienen un segmento que puede plegarse y da la apariencia como si fuera una pata, cuando el escarabajo busca captar algo en el ambiente es cuando abre esta pieza para aumentar la eficacia de dichas estructuras. Por otro lado, la identificación de este ejemplar puede verse algo complicada debido a su elevada similitud con otros miembros de la familia Scarabaeidae como ejemplo puedo mencionar a los del género Apogonia o Diplotaxis, por ello es necesario observar muy bien la forma de cada tagma de sus cuerpos, ojos y la coloración. Con respecto a la especie a la que pertenece este escarabajo, este punto no lo tengo muy claro porque desconozco a la mayoría de miembros del género Leucothyreus, además no tengo tampoco una lista válida sobre cuales de sus integrantes tienen presencia en mi país; sin embargo, si tuviera que irme por alguna especie podría decir que se trata de un ejemplar de la especie Leucothyreus femoratus.

El control de los escarabajos adultos nunca resulta ser muy difícil y hay buenas alternativas biológicas para jugar un poco con su número poblacional. Los hongos entomopatógenos son de las formas de vida que resultan ser muy efectivos para disminuir las poblaciones de estos insectos sin repercutir fuertemente sobre otros, hongos como Beauveria bassiana son una alternativa muy viable para combatir a estos insectos, ya que este hongo se adhiere a la cutícula del escarabajo y la perfora, luego internamente va destruyendo al insecto y posteriormente del escarabajo emergerán miles de esporas que iniciaran un nuevo ciclo. Otro hongo muy factible es Metarhizium anisopliae, incluso se puede hacer uso de ambos para el control de determinados insectos.


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Estos insectos generalmente son plagas ocasionales, es decir, que en muy poco casos sus poblaciones serán un problema a tener en cuenta en los cultivos que muestren su presencia como los de palmas aceiteras; sin embargo, una vez que se observan a ejemplares adultos resulta vital el monitorear bien las poblaciones de estos para evitar que proliferen. Las larvas son más difíciles de controlar de manera natural, por lo que casi siempre se deben emplear productos químicos, aunque he llegado a escuchar que hay ciertos nematodos del género Heterorhabditis que pueden llegar a parasitarlas siendo esto una alternativa, pero no tengo muy claro la eficacia de estos sobre larvas de coleópteros. Por otro lado y como es costumbre, siempre recomiendo en control de estas formas de vida cuando sus poblaciones se vean fuera de control, de lo contrario, es necesario respetar su estadía en este planeta.


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Todas las fotografías compartidas en este post pertenecen al autor @abneagro. Las fotos se realizaron con teléfono móvil Redmi 8A y fueron editadas con la aplicación Canva.


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Referencias e información importante:

Familia Scarabaeidae (PDF)

Leucothyreus

Pardo Locarno, Luis Carlos, Morón, Miguel Angel, Montoya Lerma, James Descripción de los estados inmaduros de leucothyreus femoratus burmeister (coleoptera: melolonthidae: rutelinae: geniatini) con notas sobre su biología e importancia Agrícola en Colombia. Folia Entomológica Mexicana [en linea]. 2006, 45(2), 179-193[fecha de Consulta 7 de Octubre de 2022]. ISSN: 0430-8603.


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7 comments
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It looks a difficult pest to control!
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Yes, the larvae of these beetles can become a problem because they are always hidden under the soil.

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